Mostrando entradas con la etiqueta A LO ALFRED HITCHCOCK. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A LO ALFRED HITCHCOCK. Mostrar todas las entradas

martes, febrero 08, 2011

Apagón

No siempre lloverá.

Es lo que le dice Eric a Sarah al salvarla de ser atropellada en The Crow. Es el primer mensaje en tres años que tengo de Él.

Bueno, trataré de empezar por el principio, sin duda el orden cronológico ahora es muy importante.

Todo comenzó en viernes después de haber juntado la comida y la cena a una misma hora con Tiffa, los deseos de conseguir una cerveza mutaron a conseguir un helado al ver que el bar estaba completamente atestado y yo soy claustrofóbica. Los deseos de helado terminaron en un bar semivacio con una michelada cubana frente a mí. ¡Cerveza!, ¡Jebús! yo cerveza. Odio la cerveza, ¿porqué ingerí un litro de cerveza? Maldita cerveza. Ya mencioné que odio la cerveza. Voy a dejar de escribir cerveza.

Llegué a mi cuarto pensando en los miles de problemas que tengo. Bueno, de hecho es uno solo y no es un problema en sí. Recuerdo cuando un orientador nos pedía identificar un problema o una situación difícil de varios escenarios y ahora suelo hacerlo. ¿Sabes mi conclusión? Estoy en una situación difícil que convertí en problema para poder darle una solución de mi parte. O soy muy lista o soy una buscapleitos con la vida, como sea, eso hice y eso estoy haciendo.

Continuando. El sábado me levanté temprano por ir a tirar mi basura, me duché y preparé la maleta para ir con mi familia. Hasta aquí todo bien, iba en el camino angustiandome del maldito descenlace que esto pudiera tener. ¡Cómo quisiera regresar a ese momento!

En el camino me encontré a Magos, una vieja amiga e hicimos planes superficiales para ir a beber café durante este puente aprovechando que iba a estar por esos rumbos. De ahí me dirigí al desayuno/comida en la casa de mi tía... aquí viene el comienzo.

Olvidé la máxima regla de oro de aquellos bebedores sociales y los no tan sociales:"Si vas a hacer estúpideces ebria, hazlas en diciembre, siempre hay algún otro ebrio que te supera" ¿estamos en diciembre? ¡No! ni siquiera es enero. En diciembre envidiaba al pavo por tener más alcohol en su interior que yo. ¿Puedes creerlo? ¡envidié a un pavo! Un ser muerto, cocinado, rellenado de una forma nada decorosa, pero yo lo envidiaba. 

Así comenzó mi primer apagón. No con el pavo, sino con lo que sigue.

Bebimos y mezclamos y lo pagué caro. Vamos a ver qué carajos puedo rescatar.

Yo estaba entre Lizzie y Leti bebiendo la tercer botella, eso aún lo recuerdo con claridad. Estabamos hablando de cosas que ni siquiera quiero recordar, después solo son momentos borrosos.

Recuerdo estar bailando. Sí, yo baliaba con el marido de una prima. ¡My Fucking God! cuando me entono puede que baile (envidio a las avestruces en este momento). SI me preguntas, la verdad no recuerdo si era agradable, solo recuerdo decirle que me sostuviera porque la verdad no sé cómo carajos es que podía caminar en ese estado, de hecho, no sé cómo podia mantenerme de pie en ese estado.

Lo que sé después de eso son solo testimonios jurados de los testigos presenciales.

Hubo piñata y sin tener la hábilidad para caminar me las arreglé para hacerme de una gran montaña de dulces. ¡Carajo! no puedo recordar si en verdad hubo piñata, de qué forma era ni cómo carajos logré tomar una gran botín. Al parecer tengo un maldito don insospechado e inútil. Hubo borrachaso. ¡Qué es un apagón sin borrachaso! Según testigos, después de bailar me dirigí a mi asiento y alguien (supongo yo) movió mi silla, terminé en el suelo riéndome de mí misma (es increíble que aún ebria sea una simplona).

Después solo flashasos. Recuerdo estar vomitando en una bolsa, recuerdo estar hablando con alguien, según dicen fue mi madre. ¿De qué hablaba? Oh, la respuesta es genial, Hablaba de Él (si se preguntan a quién me refiero es al innombrable, a mi Demonio personal. Divertido ¿no?). 

Recuerdo que una prima me llevó a casa, no después de haber gritado a los cuatro vientos incoherencias, claro. ¿Sabes que ya no podré pisar de nuevo la casa de mi tía sin una bolsa de papel sobre mi rostro?, ¿Sabías que la resaca moral es lo mas jodido de la resaca?, Oh, porque en la resaca se pone aún mejor.

Cuando llegué a casa de mis padres ya estaba lúcida de nuevo, mareada, pero ya estaba consciente, fue cuando me percaté de que había sufrido mi primer apagón en la vida. Nada agradable.

Antes de conciliar el sueño todavía hablé con Lizzie hasta que bebí como un litro de agua y dormí.

Vamos a ver, la cereza del pastel. Mes 2, Día 6. (los números son importantes, ¿recuerdas, Frank?)

Cuando tienes suficiente tiempo para reflexionar planeas las cosas como crees que merecen pasar. El reencuentro lo imaginaba muy bien: Ambos corriendo el uno al otro en un campo de orquideas o margaritas o ya más realista, en un campo de batalla, y gritando nuestros nombres al estilo de Madagascar... De hecho ese fue mi sueño una vez, la parte en la de:

-¡Marty!
-¡Alex!
-¡Marty!
-¡Alex!
-MARTY
-¿Alex?... Miercoles.

Exactamente iba yo a gritar así en cuanto lo tuviera frente a mí. Bello sueño ¿no? Me imaginé todos los escenarios posibles, habidos y por haber y aún así nunca me esperé lo que siguió.

Me desperté por la mañana con una sed apenas soportable y escuchando mi actuación de la tarde anterior hasta que alguién tocó a la puerta. Mi madre salió del cuarto y estuvo hablando con Él durante un buen rato. La platica se tornó a cuchicheos e instintivamente me tapé la cara con mi colcha, después el sonido de sus pasos, firmes como siempre.

Yo me encontraba con el cabello alborotado, olía a rayos y un tono ligeramente verde coloreaba mi rostro. No me atreví a levantar la vista hasta que estuvo frente a mí y se inclinó para abrazarme. Después de tres años (según mi madre) lo tuve de nuevo entre mis brazos, su mejilla contra la mía. No sé si fue lo que quería o necesitaba, no supe como tomarlo, solo mis brazos lo sujetaron y no querían soltarlo.

Ni siquiera recuerdo si me dijo algo sustancial. Yo no digería nada, no me percataba ¿mencioné que estaba resacosa? Bueno, estaba resacosa, muy, muy resacosa.

Salió después de abrazar a Lizzie y volver a abarzarme a mí. Ni siquiera puedo decir cómo estaba, en qué estado me encontraba a parte de la resaca. Dos minutos más tarde regresó y me miró ceñudo y me hablo con esa voz crispada, esa voz que hace que me levante aún cuando el mundo se esta cayendo a mi alrededor. Esas palabras las guardaré para mi, solo puedo decir que me dejó confundida, me dejó hecha una miniatura ahí entre las sábanas. Fue como una patada en el estomago.

El domingo fluctuaba entre la resaca física, la moral, la vergüenza, la preocupación, la tristeza y la sed. Gran parte del lunes fue lo mismo aunque sin resaca y sin sed, pero todo lo demás parecía multiplicarse por momentos, hasta que alrededor de las nueve mi celular sonó y el estomago se me cayó al piso porque sabía que era Él.

No siempre lloverá.

Sólo eso, no había más y no hizo falta. En ese momento sonó un clic. Las piezas volvieron a encajar de pronto, la conexión se reestableció como si hubiese tomado mi trensa y la huebiera conectado a Eiwa; como si fuera una Navi conectándome a mi mundo de nuevo.


Ahora me pregunto: 


¿Porqué escribí lo anterior? Para no olvidar, a veces llega el momento en que tienes que vivir de recuerdos, para anotar que no tengo una paranoia con el 2 y 6, bueno, la verdad sí la tengo pero una vez más se justifica y para no olvidar mi primer apagón y no caer de nuevo en eso, para la otra prometo no juntar brandy, tequila y vodka en las mismas 24 hrs.


¿Seguirá siendo el innombrable? Lo correcto sería poner una gran NO, pero sinceramente no lo sé. Aún no lo sé.


Alguien me dijo una vez que tendría que hablar lo que sucedió, algún día tendría que sacarlo y ahora que está al alcance de mi mano aún no sé si aquel día llegará, aún no sé si quiero que llegue el momento de hablar. Parece burla pero creo que aún no lo asimilo.


¡Jebús! Odio estar tan confundida. Creo que esta semana voy a tener tiempo para pensarlo. ¡Si tan solo mi estomago volviera a su lugar! No sé ni siquiera dónde lo tengo.


PD. Tengo un moretón en mi espinilla del tamaño de Europa... de hecho creo que tiene la misma forma. No, ni siquiera quiero saber cómo carajos me lo hice.

lunes, noviembre 01, 2010

Cosas Extrañas

Regresé por la noche a mi casa después de un fin de pasarlo con mi familia debido a que el cumpleaños de mi madre estaba cerca. Me la pasé bien, de hecho, y me regresé con una sonrisa.

Durante mi estancia mi padre se mostraba distante, ya lo había notado desde la ultima vez, pero no le tomé mucha importancia. Mi padre no es la persona más afectiva del mundo, o por lo menos no lo demuestra, algo característico de la familia y es por eso que no le tomé mucha importancia.

Desde que llegué me ignoraba maratonicamente, igual y no era para alarmarse, mi padre y yo no solemos hablar seguido, siquiera se nos da. Cuando nos encontramos solos por lo regular reina un silencio sepulcral, o hablamos de cosas banales, sin sentido y superficiales. Raras, muy raras veces mantenemos conversaciones importantes y por lo regular tienen que ver con mi futuro "desperdiciado" según él, o lo decepcionante que al final fue o lo que sea, como dije, nada importante.

Justo una hora antes de salir de casa de mis padres creo que me oyó pregúntarle a mi Sista algo relacionado y lo que restó de mi estancia volvió a ser el de antes, e incluso me incito a ir el proximo fin de semana. Extraño, lo sé y vaya que suelo engañarme a mí misma porque desde que me compró un chocolate (lo sé, aún más extraño) y me invitó para el próximo fin no pude desaparecer la sonrisa en mi rostro.

Lástima que al subir a la combi el conductor "intentó" coquetear, pero Argh, empiezan mal, en serio, con la estúpida pregunta: ¿Estás enojada?, en verdad me purga que la hagan y la segunda peor: ¿Te regañan?

Han pensado en lo estúpida que es aquella suposición al intentar ligar, es ilógica y sin sentido. ¿Quién te puede regañar por coquetear (si al caso es eso lo que haces) si nadie te ve?,  ¿Quién te puede regañar por siquiera hablar?, ¿Quién va y le dice a su pareja: "Cielo, te engañé con el tipo enano y panzón del transporte público mientras escuchábamos reggaeton"? ¡Cielos! hasta para mí se oye estúpido. Igual y estoy pidiendo demasiado para un conductor de combi que apenas alcanzaba los pedales. Malo también. 

Hoy me levanté y me comenzó un dolor de cabeza, temí que fuera un ataque de migraña que suelo sufrir, lo raro es que siempre me atacan en tiempo de calor, como lo he mencionado, el calor puede llegar a matarme, en verdad, sin exagerar. Así que ahora se mi hizo raro que me comenzaran los síntomas: dolor de cabeza (obvio, si no, no sería migraña), nauseas, temperatura y malestar general.

Me andaba moviendo como la zombie decidida en ir a acostarme para ver si se me pasaba pero mi casera se presentó y me preguntó porqué me veía tan mal, le dije del dolor de cabeza y entonces me agarró la mano derecha (lo sé porque me lo dijo) y me presionó con el dedo índice y pulgar en la palma de mi mano, con otra me presionó un lugar en la nuca y me dijo que inhalara y exhalara despacio. Hizo lo mismo en la otra mano y después presionando mis dedos medios de las manos mientras yo respiraba lentamente y el dolor disminuyó considerablemente, tanto que ahora sólo es un eco.

Lo interesante es que sólo me dolía la palma de la mano derecha cuando me la presionaba, la izquierda no, al preguntarle el porqué, dijo que era porque estaba muy cansada, muy presionada y estresada. La mejora ella lo adjudica a algún poder que el Señor Jebús le ha concedido, yo sé que es obra y autoria de la cultura China o algo parecido y los puntos mágicos de presión (supongo que no tiene idea de que aquellas "habilidades" hubieran sido causa de su quema en alguna hoguera)

Lo que me da curiosidad ahora es saber si todos mis ataques de migraña que he sufrido son debido a un estrés extremo o en verdad son provocados por mi intolerancia al calor. Creo que algunas clases de relajación no me vendrían mal...

En realidad tengo una mejor idea, me voy a emborrachar como la persona cuerda que soy. ¿No es así, Ann? (es que está sentada a mi lado  y me miró acusadoramente cuando no la tomé en cuenta)

martes, octubre 19, 2010

No Me Da Miedo


Yo no me asusto con facilidad, aunque si se tratan de bichos, pues es otra cosa, pero tengo una buena excusa para eso... aunque también para el encierro, tengo síndrome de claustrofobia, necesito aire libre circulando a mi alrededor, aunque al principio no me de pánico sino simplemente instintos homicidas, que si estoy sola puede derivar en autoasesinato... mío... obviamente ¿si no de quién más? Ya deja de desvariar.


Ah mira, es que se acerca 31 de octubre, que da la gran casualidad de que dos días después viene 2 de noviembre, hecho comprobado empíricamente durante 20 años de vida (los primeros tres años quién es consciente del orden de las fechas), y en el calendario, por supuesto (lo siento, es el café en mi sistema e imagínense a Ann y Karolina metiéndose en mis ideas centrales que derivan en ramas que tienen que ver pero que ya no son el objetivo general, como ahora).

Me encanta esta celebración por muchas cosas, la primera es el frío. Rico y delicioso frío que espero con ansias a que congele mis manos y las ponga de un color azul de ése envidiable, de ése azul muerto que evita el tener que esforzarte por sintonizar con la festividad y que si no cuidas tus extremidades corres el riesgo de perderlas. Macabro e interesante. Recuerdo la escena de Piratas Del Caribe En El Fin Del Mundo, cuando van camino a rescatar a Jack y del frío que están pasando un tipo se arranca el dedo gordo del pie. Lo bueno de esas situaciones es que el frío es tan tremendo que supongo que no sientes dolor, pues tus  miembros se congelan... Interesante.

Lo segundo mejor es que se ponen ofrendas en las islas con obras de teatro, miniconciertos, danza, comida extremadamente cara y horrible (el café que parece más agua de calcetín, aunque ése no lo extraño), ofrendas en el zócalo, cielos nublados y esperamos que haya bebida para celebrar... no sé, la muerte es muy cliché pero ya encontraremos un motivo particular. 

Lo que lamento de éste año es que para mí no hay viaje al pueblo de mi madre. Quería mudarme ¿no? ah, pues cuando lo haces te dejan de ver como la hija de familia donde ibas incluida en los viajes familiares, ahora es muy aparte, pero no importa, de aburrición no me muero aunque ¡rayos! las primas de mi madre cocinan tan bien, deliciosamente tan bien (tengo disléxia en los dedos para otra palabra, "auqneu", que en realidad es: aunque, no sé, algo anda mal acá arriba, algo más). Yo había planeado no comer durante una semana para que allá me engullera todo lo que pudiera pero ya no será.

Wait, esto no es lo que quería decir.

Llevo una semana y dos días en mi nuevo domicilio en donde puede que desarrolle una actitud paranoica que hasta el momento trato de negar para no entrar en pánico, además de haberme enfrentado con una cucaracha de tamaño ilegal ayer me pasó algo extraño a lo cual doy una explicación cuerda... aclaro: para mí.

Casi a media noche decidí ducharme porque aún no me ánimo a pararme temprano para hacerlo por la mañana, así que preparé mis cosas, entré al baño sometiéndolo a la inspección obligatoria por si hay más sabandijas amenazando mi tranquilidad: Todo bien. Él único ruido provenía del refrigerador cada vez que se encendía. Comencé a hablar sola en voz alta (nada inteligente cuando te estas bañando, tragas jabón y agua) para hacerme compañía porque tenía cosas que planear con Ann y Karolina, además de discutir ciertas ideas locas que me han asaltado desde hace pocos días.

Terminé de vestirme, me cepillé los dientes y tomando mis ropas sucias con la mano derecha traté de abrir la puerta con la izquierda, y es que aunque a veces me dan ataques ambidiestros (a veces tomo la pluma con la mano izquierda como si fuera zurda, cosa que no soy) me encontré con la dificultad de que la puerta no se abrió. Siendo consciente de que no soy muy hábil y no soy zurda adjudico la ineficacia a un problema motriz, por lo que cambio la ropa de mano e intento con la derecha y nada. Entrando en cosas lógicas y antes de ponerme a patear la puerta comprobé el seguro, y en efecto, estaba puesto. Lo quité y pude abrir sin problemas. Normal ¿no?, sí, claro que sí pero Karolina no deja de recordarme que la puerta se cierra por dentro. El seguro sólo se puede poner por dentro. Un detalle insignificante ¿cierto?, nada de importancia, digo, tal vez Ann lo puso, aunque ella no tiene pulgares. D'oh!

Parece que no sería tan horrible quedar atrapada en el baño (What you tolking about?), tienes agua, y retrete, según El Aro puedes sobrevivir siete días con sólo agua y para no aburrirme rasguñaría las paredes dejando trozos de uñas y quizá con algo de imaginación, dejando mensajes con mi sangre, o algo se me ocurriría para matar el tiempo (mejor matar el tiempo que matarme). Digo, en siete días alguien se debe de dar cuenta de mi ausencia así que no es para morirse de miedo para alguien más, pero para una claustrofóbica es la peor pesadilla, es por éso que me da miedo la habitación 1408, la idea de quedar atrapada entre cuatro paredes es mi peor pesadilla... bueno mi segunda peor pesadilla, la primera sería quedar atrapada con un reggetonero... no, me primer peor pesadilla sería quedar atrapada con... huelo una lista.

Top mis diez peores pesadillas:

10. Soñar con un desierto
9. Pasillo donde corro y no avanzo (odio correr).
8. It, y todo lo relacionado con payasos.
7. Ser normal u otra persona.
6. Quedar atrapada en un baño u otra habitación sin ventanas.
5. Quedar encerrada con un reggetonero, cucaracha o cualquier bicho o rata (de dos o más patas)
4. Sueños que incluyan al innombrable... que no es Voldemort (tal vez próximamente ya no entre en el top en un futuro)
3. Volcán en erupción (lo he soñado un par de veces
2. Casarme o lo relacionado con bodas.
1. La rutina. Cualquier rutina.

Supongo que esas son todas. Por ahora. A ésta hora. Igual y si me preguntan en un par de días la lista cambie de orden o de elementos.

PD1. Creo que estoy desarrollando una adicción de Marías remojadas en negros... galletas en café, pues, mal pensados.

PD2. ¡Carajo!, ¿Porqué no sabía que Regina Spektor venía al Corona Capital?, y ¿qué si no iba a ir? tengo un lado masoquista que quería maldecir durante el evento en mi cuarto, como cuando vino Muse, Bunbury y Lacrimosa. Wow, creo que ésta es mi pesadilla #0.


PD3. La playlist va a cambiar pronto, altamente recomendable.


PD4. Adoro la imagen de Homero parodiando aquella pintura que también es una de mis favoritas en su forma original.

domingo, octubre 17, 2010

Bolsas y Manadas

Esta semana fue larga, larga. Para mí, imposible que sólo hayan pasado siete días cuando parece que fueron meses.


Uy, habitación1408, la vi en el cine y me pareció muy buena aunque no he leído el libro pero seamos honestos, Stephen King es capaz de generar un miedo/pánico/trauma como en la de La Niebla, en donde por cierto metieron a Dead Can Dance en el soundtrack, lo cual vino a reafirmar un buen filme..., ok, concéntrate, Marcia.


Volviendo. La mudanza fue un caos venido a terminar en un 99.99% hoy cuando vine a mis nuevos aposentos aún con un par de maletas, y es que tal vez alguien podría decir que soy una exagerada, pero el problema no fue sólo la mudanza, sino los miles de nuevos víveres que tuve que comprar lo cual también significo a tres días consecutivos con tres bolsas en mis manos.


Cada vez que me veía de esa manera me sentía como la mujer de The Kid, la que tiene que buscar en sus miles de bolsas el dinero para pagar haciendo que Bruce se desespere  y termine pagando la cuenta, lo malo es que nadie pagaba mi larga, larga cuenta. Todos esperaban a verme ser torpe con mis compras (como si no pudiera ser torpe sin ellas... cómo si no pudiera ser torpe por naturaleza). Intenté tomármelo con calma para ser menos torpe, lo que derivó a ser torpe en cámara lenta.


Suena gracioso pero les aseguro que si no hubiera sido yo los comprendería, pero ah, cómo cambia la perspectiva cuando narras la historia en primera persona.


Ahora que la semana ha acabado espero que también mi etapa de "la señorita de las bolsas".


Hoy fui a visitar a mi familia, me alegró haber ido porque me hicieron recordar que en verdad me quería mudar y ahora puedo sentarme frente al televisor mirando la habitación 1408 con la gran probabilidad de quedarme traumatizada por el resto de la noche, pero qué importa cuando estoy sola... Ja, ya les diré si es así cuando termine en el suelo riéndome de mi paranoia, claro que suponiendo que me ría en lugar de ponerme a gemir de pánico nocturno.


Como sea que termine mi noche, también me he dado cuenta que mi nuevo barrio esta lleno de entes, adolescentes, adultos e intermedios que ¡Jebús!, me hace creer que la frase "la juventud es el futuro" es una amenaza y es que no me cabe en la cabeza que la juventud sea tan idiota, y no exagero, me bastó ver un par de parejitas (moviéndose en grupo masivo, osea, en manadas sin exagerar) hablando de..., no pues ni siquiera recuerdo, pero juro que era basura, sus diversiones son basura, sus propósitos los convertirán en basura en un futuro y sí humanidad, les estoy diciendo que esto se ve realmente camino a la mediocridad. 


Imagínense a una jovenzuela hermosa, inocente, pura y muy inteligente en un sábado por la noche, tratando de ver Harry Potter a horas madrugadoras y su entretenimiento se ve interrumpido cuando cuatro entes ebrios se ponen a hablar/discutir/reír/llorar bajo su ventana a gritos. Pobre jovenzuela, no quería enterarse de traumas ajenos, pero al final concluyó que Crabe tenía derecho de reclamarle a Goyle por haberse metido con Pansi y que Dobbie en realidad le estaba declarando su amor a Crabe y Fang, que fue el que derramó la cerveza de mantequilla, estaba lamiendo el piso y babeando a Goyle porque no dejaba de quejarse de sus babas.


Aparte de dramas ajenos, cansancio hasta los límites y sueño a todas horas les puedo decir: ¡Qué bien se siente ser independiente!


PD. Por cierto, como si aquello no fuera suficiente se me ocurrió que era buena idea entrar a un intercambio de calaveritas... de dulce, ya  saben, just i was very bored.

lunes, octubre 11, 2010

Apenas Comienza

Oh My Godness. Estoy tan cansada.

Dormir cinco horas era perfecto hace un mes, pero ahora no me fue suficiente.

¿Se leerá muy mal decir que extraño mi cama?

Ok, entonces hagan cuenta que no está el renglon anterior y lean cómo debería ser este post:

Mi primer noche fuera de casa, oficialmente, fue genial. En el aire se respira un aire de libertad sin precedentes: No padres, no explicaciones.

Durante toda la tarde-noche no pude dejar de cantar Oh My God de Kaiser Chiefs, e incluso ahora la tarareo... todo en mi cabeza, pues no tengo aún equipo de sonido y mi lap no tiene el suficiente volumén como para oculta mis aullidos semi-profesionales de mi talento vocal relegado y desperdiciado.

La mudanza fue un carnaval de recuerdos de mi vieja vida. Cada fotito (de hecho sólo una), cada adorno, mi colección de Jack. Llegó un momento en que no pude entender cómo es que tengo tantos cachivaches. Mi cuarto no era muy grande y de alguna manera acomodé cientos y cientos de pequeñas cosas, sin contar las dos enormes cajas repletas de libros, una caja repleta de películas, revistas y sin contar mi ropa y cosas que no entran en algún tipo de categoría, que al final aún no pude cambiar debido a la ineptitud de un imbécil y ahora me encuentro con el gran dilema de sobrevivir quizás una semana con sólo dos mudas de ropa, pero ya estoy fuera de casa.

Ahora me pruebo a mí misma que soy autosuficiente. Preparar mi comida que era lo único que me hacía falta controlar, pero oigan, de hambre no me muero, sé manejar el microondas y preparar comida alta en sodio para terminar mi vida feliz mente en un par de meses debido a un paro cardiaco. ¿Quién va a extrañar la comida casera cuando tienes a la mano un sin fin de comida chatarra?, ¿Quién va a extrañar la tranquilidad que otorga el saberse bajo el techo paterno?, ¿Quién va a extrañar las intromisiones de mi hermana por las noches para enterarme de sus chismes y a su vez, de los míos?, ¿Quién va a extrañar las risas que provocan las tonterías que salen de mi boca a cada minuto?, ¿Alguien puede extrañar ser la variedad de algún lugar?, ¿Quién va a extrañar el hogar cuando se vive por fin solo? Claro que yo... no.

¿Y qué si me encuentro un enorme bicho y no hay nadie que acuda a mi auxilio?, ¿y qué si me siento mal y nadie va verme?, ¿y qué si muero y no se dan cuenta hasta que comience a oler a rosas en panteón de una semana después de día de muertos?

Sí, es lo que piensan, mi vida es una fiesta desde... ¿ayer? ¡Caray, apenas van 24 horas!, Dios y siento como si llevara años lejos de casa, la fiesta parece más bien la resaca que precede el pavo de navidad y con el gran riesgo de morir de inanición por falta de alimentos. En verdad voy a celebrar si llego a fin de semana con vida y conservando mi talla actual, claro, si  no me preocupara por alimentarme, seguro me emborracharía.

Debería estar feliz, o por lo menos satisfecha de haber podido moverme de casa, era lo que deseaba ¿no?, ¿no se supone que esto venía a ser una meta más cumplida? Una parte de mí responde con un gran "Sí", pero claro, Ann no es la que se opcupa de alimentarme. Pero otra parte de mí sabe que esto apenas está comenzando. Espero que para el próximo año mi situación mejore de manera radical porque el termino "endeudada" lo sobrepasé hace menos de doce horas y no puedo vender mi alma al diablo... de nuevo. Ya hasta perdí la cuenta de a cuánto ente divino le he prometido mi alma cuando muera.

Es increible y de algún modo consolador las palabras dichas por mi demonio hace años, cuando también tomé otra díficl decisión y cuando mis deseos se habían cumplido, me miró y con voz entre seria y burlona me dijo:

"Lo difícil no es entrar, lo difícil es mantenerse"


No es verdad, soy una embustera. ¿Quién se va a sentir tranquilo en la cima del Everest cuando todavía falta el viaje de regreso? (sabían que lo más peligroso de escalar una elevación así es siempre la bajada) Cuando él me dijo aquellas palabras me tranquilizaron de algún modo porque él estaba conmigo, pero ahora lo único que me queda es verlo como un reto, éso siempre me funciona. Espero que el tiempo no lo convierta en amenaza.

Es por eso que sé que esto apenas comienza. Salirme de casa era sólo el comienzo de algo realmente rudo, porque pequeñas cosas como el hecho de llegar a una casa ya iluminada es algo que no hechas de menos hasta que llegas a un lugar totalmente desconocido, ¡ah claro! sin olvidar el gran problema de la cocinada.

Yo deseaba salirme de casa, era mi meta desde hace años, así que ahora por enésima vez me digo a mí misma:

"Ten cuidado con lo que deseas, Marcia, porque algún día se te hará realidad"

Y éso que no cuento con una lampara de Aladino, de ser así seguro que ya me abría suicidado hace años, pero no, no piensen mal de mí y voy a dejar algo bien claro: La única cobarde aquí es Karolina, yo no, yo me siento bien, yo me siento bien... yo me siento... 


En mi cabeza se veía muy diferente, pero siempre me pasa; así fue como eché a perder mi impermeable, mi blusa, cortinas, cuadernos, pinturas y muchos etcéteras más.


PD1. Lo único ingenioso que salió de mi boca este fin de semana fue: "Me sorprende que siendo tan imbécil no babee", Así que creo que estuvo bien que me alejara tanto tiempo.


PD2. Disculpen el post que a nadie le importa, pero quería mantenerme ocupada por un rato.


PD3. Lamentaría mucho que llegase un momento en que mis dedos no puedan sostener ambos anillos, el Señor Oscuro puede llamarlos y mandar a los Nazgûl por ellos, mi misión de portarlos y mantener el mundo a salvo está en grave riesgo.


PD4. Lo rojo de mis ojos es por una grave alergia a la miseria y las bolsas bajo ellos es por mera costumbre.

lunes, julio 12, 2010

Largo Fin de Semana

¿Por dónde empezar?

Podría por el lado en que vendí mi alma por un americano doble y un helado de la Nutrisa y gracias a la respuesta premeditada de "Haría lo que fuera por un helado de la Nutrisa" terminé recibiendo insultos inmerecidos y corriendo a una lagartona.
Podría por el lado en el que el sábado fui a sentarme a una sala de cine para ver una terrible adaptación de un libro, con las ganas de aventar el embace de mi Ice a la pantalla y esperando que Stepehenie Meyer haya muerto dos veces por el terrible trabajo y ofensa hecha a su libro, digo, no es de los mejores que he leído, pero tenían madera para hacer las cosas bien y terminaron con un Edward cada vez más imbécil e inútil y un Jacob amargado, ni qué decir de Leah, la mujer debe de ser una maldita no una niña fresa mimada y estúpida hasta lo imposible, y Seth, oh mi querido Seth, debió de ser una gran chico, simpatico y todo, pero no, la verdad se me revolvió el estomago y me arrepiento de no haber entrado a ver Toy Story, pero necesitaba de qué quejarme. Objetivo conseguido.

Podría terminar con un domingo y una reunión familiar. Cómo odio las reuniones familiares. Yo no iba a ir, tenía planeada una adorable tarde con series y películas como para no dormir en todo un mes, pero no contaba con la intervención del destino. ¡Maldito destino! 

Terminé sentada con familiares de los cuales, ni yo conozco sus nombres ni ellos el mío. Un primo que en verdad me agrada comprometido porque su novia que es la adolescente más estúpida que he conocido está embarazada. ¡Carajo!

Ah, pero por si no era suficiente, lo mencionaron, a él, al que no debe ser nombrado ni referido ni nada frente a mí, pero ya ven ¡Qué linda es la familia!

Me pregunto si son azares del destino, primero el libro del cual había salido victoriosa, pero el domingo, el muro se comenzó a colapsar y sin permiso voy por mi tradicional caballito. Total, si estoy aguantando sus comentarios, mínimo me merezco un incentivo, pero ah la familia tan mirona en los peores momentos, todo mundo vio cuando me lo eché solo, desde entonces los tuve encima de  mí, no sólo por mi forma de tomar MI TEQUILA, si no con sus estúpidos comentarios del tipo: ¿Cuándo te vas a casar?, ¿Para cuándo un bebe?, Mira, ya todos tus primos se reprodujeron, ¿y tú?

Carajo, debo de tener un bebé según ellos para ser parte de la familia. Lo bueno es que yo no necesito a ninguno de ellos, lo bueno es que en el momento en que salgo de ésa maldita casa se les borra mi nombre y creanme que por propia voluntad no vuelvo.

Regreso a mi querido santuario con la esperanza de cafeína y películas esperando que el muro aguante lo suficiente como para impedir una inundación de recuerdos, pero no, cuando el destino se pone en mi contra no hay quién lo detenga. Apenas una hora en casa y la corriente eléctrica huye, mi lap sin cargar ni internet y con la ropa en la lavadora a medio tallar.

Ok, me rindo, no puedo competir contra todo en un mismo día, terminé hecha bolita durmiendo tres horas seguidas, en las que he de admitir que se nota lo débil del muro, pero nada trágico, creo que puedo sobrevivir otro día más.

Cosas que aprendí:

1. Debo controlar mis adicciones. Una no puede ir por la vida vendiendo su alma por un café y helado... una oferta muy tentadora.

2. Perder todas las esperanzas en cuanto a adaptaciones cinematográficas de libros, ahora hay que ver como va con "El último maestro aire" ¿A caso veo expectativas en el horizonte? Bueno, es que el director es el mismo de Sexto Sentido y Señales, es algo que no puedo evitar.

3. Wilde tiene toda la razón: "Los parientes son un grupo de personas que no saben cómo vivir ni la más remota idea de cuándo morirse"

4. Snow Patrol no es la mejor opción para momentos como estos.

5. Adiós a mi lado bueno, por lo menos ya pasó la etapa de gustos culposos.

6. Tener cuidado con mis dos pupilas que estoy educando, creo que en cualquier momento puedo ser superada.

jueves, junio 24, 2010

Controlando lo Inevitable

La habitación oscura, no había nada de mobiliario a excepción de una silla debajo de una bombilla de bajo voltaje que apenas la alumbraba. En la silla un hombre medio consiente y muy ebrio que escuchaba en silencio los ruidos de la ciudad que se filtraban por la ventana detrás de él y sintiendo el azote de un viento de media noche.

A veces murmuraba pensamientos incompletos e incoherentes, otras tantas sonreía  quedo moviendo ligeramente su cuerpo. Su nariz sangraba levemente al igual que su labio inferior, pero gracias a los efectos del alcohol no era consiente de la molestia, y minutos después cayó en la inconsciencia.

Al abrir los ojos y tratar de enderezarse notó un dolor agudo en el cuello debido a la postura en que había estado. Ahora más cuerdo, miraba alrededor lentamente y tuvo la sensación de deja-, la misma oscuridad, la misma bombilla, los mismos sonidos de la ciudad que entraban por la ventana sin cristal y con una cortina bastante roída. En la habitación escuchó los sonidos propios de una casa abandonada, ruidos de cañería, roedores correteando por sus pies y entre toda la inmundicia de olores, se percató de un perfume dulce y penetrante, y no fue hasta que su vista se acostumbro un poco a la oscuridad que se percató de un par de ojos tan brillantes como los de un felino, pero no tan redondos.

-¿Quién está ahí?- preguntó a voz de grito que fue ahogado debido a lo grave que salió de su garganta.

Un eco suave le devolvió la pregunta y perdió de vista esos ojos, que al final, pensó podrían ser de algún gato.

La sed le carcomía la garganta y comenzó a luchar inútilmente contra sus ataduras, fue entonces cuando intentó recordar cómo es que había llegado a aquella situación. Al principio acudieron imágenes revueltas y confusas mezcladas con el deseo desesperante de agua, de moverse, de salir a darse un baño debido a que había desahogado sus necesidades en la misma silla. "Soy yo el que huele a mierda" Concluyó.

-Si- resonó una voz lejana, como si el propio eco contestara a la conclusión de sus pensamientos, pero fue tan bajo que después de un momento de silencio, creyó haberlo imaginado.

Intentó mover la silla y cambiar de lugar, pero era demasiado grande y pesada, y corría el riesgo de caer al suelo.

Recuerda- se exigió, como hombre cabal que siempre ha sido- piensa cómo carajos llegaste aquí. Piensa cómo vas a salir de aquí.

Entonces la primera imagen llegó:
Estaba atardeciendo. Con un traje muy elegante y caro se giró para cerrar la puerta de su departamento. Silbaba, pero no recordaba el porqué, no era importante. Bajaba las escaleras saludando a los vecinos que le sonreían, escuchando a sus espaldas comentarios alagadores: "Es un buen muchacho, muy responsable", "Pero qué bien parecido es, podría pararme frente a su departamento con sólo una bata a medio abrochar", "Ese es joven e inteligente, va a llegar lejos"

Salió a la acera donde los últimos rayos de un sol otoñal le iluminó el rostro y entró en un automóvil negro.

Lluvia caía fuera de la habitación, el viento era más frío y se percato de su ropa desgarrada. ¿Cuándo fue eso?, se preguntó, por alguna extraña razón, sentía que ese recuerdo era muy viejo, pero prefirió seguirlo ya que era el único que tomaba forma en su mente.

Era un bar, muy elegante. Todos lo miraron entrar; los hombres con cara de admiración y las mujeres con cara de deseo, saludó a un par de personas que extrañamente ahora no recordaba ni sus nombres y se dirigió a la barra, pidió su trago de siempre y lo bebió de un solo movimiento, le quemó la garganta, pero era agradable y de inmediato le sirvieron otro. Una chica lo miraba desde un extremo, la oscuridad cubría la mayoría de su rostro, pero parecía ser bonita. Con un trago extra se dirigió hacía ella. Esa noche no la pasaría solo.

"Un trago", resonó como eco en su cabeza. La boca estaba completamente seca y lo distraía de los recuerdos. Más que otra cosa deseaba un poco de agua, y como si eso hubiera sido invocar sus sentidos corporales, fue consiente de la presión de las cuerdas en sus muñecas, ahora sentía la quemazón y la piel irritada por ellas. Los dolores musculares por permanecer tanto tiempo en ésa posición. ¿Cuánto tiempo he pasado aquí?, murmuró, pero trató de sosegarse, pues podía sentir un leve pánico subirle por la columna. Aún no -se ordenó- Aún no.

De nuevo se encontraba en el automóvil, sonreía y una carcajada ajena le indicó que no iba solo, conducía por una carretera casí desierta y con el radio a todo volumen, tratando de entonar una canción por él conocida.

La casa era vieja, lo había notado, como aquellas que están bajo viejos hechizos, pero ella le sonreía, le coqueteaba hasta que llegaron a la entrada, entonces fue como si hubiera cambiado de acompañante, el rostro ahora era serio y aquella mirada coqueta había cambiado por una hostil.

Después imágenes imposibles, teñidas de rojo sangre se agolparon en su mente. Había sangre, mucha. Sus manos podían sentirla: tibia y pegajosa. ¿Acaso era su sangre?

-No- contestó de nuevo aquel eco y el se quedó quieto abriendo los ojos más allá de lo normal pero el pánico lo había abrazado sin previo aviso y ocasionándole una ceguera parcial, ni siquiera podía ver sus propias manos.

-Por que ya no las tienes- dijo aquella voz casí al oído.

Fue como si hubieran encendido las luces: Vendas blancas envolvían los extremos de sus brazos con manchas sanguinolientas. Su respiración comenzó a alterarse, lágrimas escurrían por sus ojos quitándole visión.

Entonces apareció un espejo frente a él, se miró en la silla, su aspecto horrorozo y sucio, donde las vendas blancas resaltaban su actual pérdida, pero algo andaba mal, su reflejo le sonreía y entonces comprendió todo.

-¿Hasta cuándo?- preguntó con una sonrisa amarga, de pronto el pánico despareció y el desprecio ocupó su lugar.

-Siempre- contestó su reflejo, con la misma sonrisa- cada noche, todas las noches. Hasta que no puedas recordar nada, hasta que quedes por siempre en esta silla, como ella y como yo.

De la nada apareció la chica del bar a su lado con un aspecto demasiado lúgubre que a él sólo le ocasionó una sonrisa burlona.

-Entonces nos veremos mañana- dijo mirando a su reflejo y tomando impulso se arrojó al piso.

Luz entraba por un gran ventanal, era de día y respiró tranquilo al verse en su departamento. Tomó el reloj: cuatro de la tarde. Tenía una cita, no recordaba con quién, pero se alistó para ella saliendo del departamento a las siete en punto. Sonreía, una vez más le había ganado al pasado y sintiéndose dueño de un poder infinito comenzó a silbar, se cruzó con algunos vecinos y les sonrió como siempre lo hacía, faltaba poco para salir cuando escuchó el final de algunos comentarios: "... joven e inteligente, va a llegar lejos"

Se detuvo de inmediato, pero no por mucho tiempo, sus pies cobraron voluntad propia, incluso el silbido no pudo detenerlo, salió a la acera donde ya había visto el sol otoñal que lo iluminaba y subió al automóvil. Sólo sus ojos mostraban el pánico que le inundaba por dentro.

PD. Para no olvidar que aveces escribo no sólo de mí.

lunes, junio 07, 2010

Cucharita

Después de casi cuatro meses en que el aire parecía vapor de olla express y del fallido intento de lluvia de ayer y pese a que salí a danzar, rogar y maldecir sólo cayeron tres gotitas, por fin hoy el aire estuvo fresco, casi era palpable la humedad en él e incluso fue visible la mujer dormida... estaba difusa, tanto que parecía nube pero si te fijabas bien se le veía la forma... o por lo menos yo la vi.

El punto es que estaba viendo una serie de tv cuando pasaron cierta escena que me hizo recordar años atrás, en todo el camino venía preguntándome si escribirla o no, porque como la mayoría de las veces, los recuerdos que lo involucran a él, a mi demonio personal fueron buenos en su momento, ahora son dolorosos, más sin embargo aquí estoy con la imagen en mi cabeza y la voy a escupir.

Sé que le estoy dando rodeos, pero la noche de hoy es tranquila, algo fresca, no tanto para mi gusto pero es aceptable y ... esta bien, ahí voy.

Era genial dormir con él. Cuando apagábamos las luces, la tv y la compu hablábamos, bueno, más bien él hablaba, siempre me contaba historias, historias de esas que siempre dejan algo, a veces no bonito, pero te marcan y él tenía muchas y me las contaba con su voz gruesa y en medio de una oscuridad total donde me imaginaba todo, porque la oscuridad te brinda la oportunidad de desaparecer pero estar en esencia en aquel lugar, en donde la presencia del acompañante es tan irreal y al mismo tiempo tan palpable... algo extremadamente extraño y en estas palabras, realmente cursi.

Él nunca fue muy afecto a demostrar sus afectos, los dos congeniábamos tan bien en eso, pues acepto que Tiffa tiene razón, a veces parece ser que no tengo sentimientos y menos ahora (aunque creo que ésta cursilería basta para demostrar lo contrario).

Cuando estábamos decididos a dormir, por lo regular el me daba la espalda y yo me quedaba quieta pensando en sus palabras, reviviendo las historias que me contaba y ahí, en medio de la oscuridad, su mano buscaba la mía, la aferraba y la colocaba al rededor de su cintura, y ahí la mantenía firmemente. Yo quedaba con el rostro pegado a su ancha espalda y nunca me he sentido tan segura como me sentía en esos momentos con él sin importar que tan mal estuviera afuera, él hacía que todo fuera una gran nada. Nunca me he acoplado con alguien  tan bien en "cucharita" más que con él.

Otras veces, cuando era yo la que le daba la espalda de inmediato se acomodaba y me abrazaba, a veces me estrujaba pero de igual forma, nos acoplábamos a la perfección... en esos tiempos sí dormía, mucho y bien.

A veces, recuerdo también que si lo abrazaba o le daba de besos era para molestarlo, porque no le gustaba, pero era divertido, o lo obligaba a ver programas que en un principio no le gustaban, pero que después hasta me cuestionaba sobre ellos... ¿me pregunto si era porque de verdad le interesaba o por que a mi me interesaban?... Esa, señoras y señores es la pregunta del millón.

Cuando nos mudamos de casa, cuando él había desaparecido yo me encontraba acomodando las cosas en mi nuevo santuario cuando en el fondo de un cajón salio la funda de almohada que él mismo había hecho, la verdad, la había olvidado y cuando la tomé me llegó su aroma mezclado con humedad, pero ahí estaba, era su olor. La hubiera acercado a mi rostro y llenado mis pulmones con ese perfume de no haber estado Tiffa y de no haber estado tan molesta aún, pero pienso que eso no hubiera cambiado nada, sólo unas palabras extras en este post pero no más.

La verdad no soy masoquista, tal vez Karolina un poco pero tampoco es feliz revolcándose en recuerdos. Yo igual y no sería feliz, pero en verdad hubiera agradecido que se hubiera llevado todo con él, que su sola presencia pareciera un mito, que no hubiera dejado rastro, que hubiera prometido lo de Edward y aparentar que nada había sucedido, al fin y al cabo lo tengo tan presente en mi cabeza que no me hubiera hecho falta. 

También me gustaría que mi madre y todos dejaran de decirme cosas de él, ¿para qué saberlo?, yo no le veo caso, por ese lado prefiero la ignorancia.

De todas formas, estimados lectores, esto sólo es vomito cerebral y lamento exponerlo tan públicamente, pero ahora lo borro de mi mente, al fin ya tengo copia en la red.

jueves, mayo 27, 2010

Palabras


Demonio:... pero el grupo se llama Eutanasia.

Yo: ¿Y?

Demonio: Se llama Eutanasia.

Yo: Hay un grupo llamado The Darkness y no cantan las mejores canciones.

Demonio:...

Aclaración: Para que se entienda, el Demonio era como House, como el Maldito profesor G, quiero decir que era muy difícil dejarlo sin palabras... bueno ése no fue uno de sus mejores días.

Tiffa: Maldita, tú eres el House de mi vida.

Yo: Lo sé.

Demonio: Tú problema es que no te quedas callada, por eso las complicaciones en tu vida, ¿qué no puedes dejar de renegar?

Yo: ... lo intento, en serio, pero...

Demonio: ¿Ves a lo que me refiero?

Yo: Es de sabios cambiar de opinión.

Demonio: Es de tontos no decidirse por una.

Demonio: Tú eres como Gohan (Dragon Ball), aguantas todo hasta que explotas y entonces no hay quien te detenga.

Nota: Eso fue hace mucho tiempo.

Profesor G: En serio, no me siento capaz de darte la espalda. Tanto fue la impresión que ya les hablé de ti a todos mis alumnos, por sí algún día se nesecitan testimonios de la amenaza.

Yo: ¿Se previno para cuando lo encuentren muerto?

Desconocido: (Por celular) Creo que manipulas a Tiffa, si ella no quiere entrar a clases...

Yo: Disculpa ¿te conozco?

Desconocido: No, pero...

Yo: Eso creí, ¿le das el teléfono a Tiffa?

Vi: Mugre hermana, eres más maldita que el Demonio.

Yo: ¿Gracias?

J: Mira, yo no decido quién se queda con el puesto, pero necesitamos a gente que sepa.

Yo: @$%··$%&;

Nota: Ahora trabajo en la misma empresa que el imbécil llamado "J".

Demonio: Esto no se acaba hasta que se acaba.

Tiffa: No inventes Marcia, si tu ni sentimientos tienes.

Yo: No porque no lloré cada cinco minutos significa que no sienta.

Tiffa: No, esperate, estoy hablando en serio.

Yo:...

Alita: Ya me traumaste, no puedo dejar de revisar mi gorro cada cinco minutos aunque no estés cerca.

Nota: Alita suele usar sudaderas y blusas con gorro, y yo solía ponerle basura, ya saben, no había un bote cerca y no concuerdo con ensuciar las calles.

Tiffa: Eres una maldita e infeliz desmejorada.

Yo: Gracias, me esfuerzo duro cada día.

Espécimen Raro: ¡Oye tu!, la que huye del sol cual vampiro que acaba de incendiar un teatro.

Nota: Por pura casualidad, acababa de salir del teatro.

Inútil: Oye amiga, pero es que ése escudo no lo tengo, es tu obligación proporcionarlo.

Yo: No lo sabía, me hubieras dicho que era mi obligación desde el principio y que no hiciera caso a lo de "somos profesionales", oye si quieres también coso, guillotino y empasto mi trabajo... No, espera, aquí a lado lo hacen por el mismo costo.

Yo: ... pero algún día seré mayor de edad.

Demonio: Pero nunca mayor que yo.

MujerConProblemas: Agradezco tu apoyo, creo que Dios te puso en mi camino.

Yo: ¿Qué hiciste para que te condenara?

Estúpidos: Dios te ama.

Yo: Qué coincidencia ¡Yo también me amo!

Nota: Lo extraño es que me lo dijeron varías personas desconocidas mientras caminaba a la facultad.

martes, marzo 23, 2010

Cuando me sentí Ron...

Me siento como Ron cuando al burlarse de Ginny por que iba a ir al baile de navidad con Neville ella le recuerda que Fleur lo ignoró…

El sábado estaba hablando (burlándome) de ciertas cosas con mi madre, yo reía de ciertas bromas que le gastaba cuando de repente dijo:

-¿Qué harías si él volviera?

No tuvo que decir su nombre o hacer la referencia a mi demonio favorito, la risa se me corto de inmediato y contesté tratando de parecer inmune a ese tema:

-Si él vuelve yo me voy.

Vaya eso fue un golpe bajo y si dolió y esta vez no puedo culpar a Karolina, pues no tuvo nada que ver. En ese instante Ann y La Voz permanecieron en silencio a causa del dolor.

Si, lo admito, sufro una de esas heridas que no cierran y ni dejan de doler, mi demonio favorito la causó. Admito que cometí errores con él al dar por hecho que siempre estaría a mi lado, por creerlo seguro, mi puerto seguro, así lo llamaría Bella, perdí a mi Jacob, mi alma gemela en este mundo en el que no hay Edward o tal vez ni siquiera quiero encontrarlo porque no sé si sería capaz de sobrevivir a otro golpe de esos.

También es cierto que me dolió el comentario, mi demonio me provocaba sueños, un año después de su partida soñaba que él volvía y simplemente me abrazaba sin decir nada, pero gracias a esa comunicación en el silencio no era necesario que dijera algo y yo lo abrazaba, era cuando me despertaba, aquellos sueños “bonitos” dolían demasiado (otra razón para odiar dormir), no se comparaba ni siquiera con la pesadilla en la cual yo estaba vestida de blanco para casarme (esa si provocaba gritos), o en la que el payaso Eso salía de la ducha (esa película me traumó), no, el sólo hecho de verlo en mi sueño diciendo que volvía dolía más que otra cosa, porque es algo imposible, porque nunca lo hará y muy contrariamente, no quiero que lo haga.

Ann y Karolina aún siguen adoloridas, ambas aún añoran a mi demonio favorito e incluso La Voz no ha dicho nada al respecto y yo me siento sin forma…

Me siento exactamente como las notas en Eternally Missed de Muse (escucha los vientos), y entiéndase que digo las notas… ¿La han escuchado? Para mí, para que una canción sea de mis favoritas debe de pasar una simple prueba, pongo la canción sólo teniendo en cuenta el nombre y tratando de no hacer caso a la letra si no a la voz en conjunto con la melodía, es como si la voz fuera otro instrumento, para mí la voz debe de ir al mismo tono que la canción y expresar por sí sola la letra, que la transmita en la música, todo en conjunto y si lo logra, bueno, no se le puede exigir más a la canción. Bien, pues así me siento, como las notas musicales de esa canción: lenta, tranquila, a la espera de algo y después eufórica pero se llega a un momento en que el dolor sobrepasa cualquier distracción y me encuentro extrañándolo, me desespero y trato de tomar fuerzas y seguir adelante… pero todo pesa demasiado y vuelvo a ser consciente de la perdida, del dolor, del vacío y de la realidad: no importa lo que haga o cuánto tiempo pase, lo extrañaré eternamente…, al final de la canción, los últimos segundos, cuando la voz se hace gruesa en un susurro forzado, ahora mismo estoy en esa etapa…

You can't resist
making me feel eternally missed
you can't resist
you can't resist
making me feel
Chase your dreams away
glass needles in the hay
the sun forgives the clouds
you are my holy shroud.