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lunes, enero 24, 2011

Lentitud

"Cualquier idiota puede utilizar un cajero automático"

Esa es una verdad absoluta, lo único que le hace falta es detallar cuánto tiempo tarda el idiota en utilizar un cajero. 

¿En mississipis?

1 - 3 mississipis: Insertar la tarjeta por la ranura, aún si el pulso te falla.
4 - 15 mississipis: El cajero lee la tarjeta, puede tardar hasta 30 mississipis si el cajero es del siglo pasado.
16 - 26 mississipis: teclear NIP, suponiendo que el teclado falle, de lo contrario uno se tarda menos de 5 mississipis.
30 - 60 mississipis: seleccionar la opción correcta del menú de menos de 10 opciones, cada opción con menos de 5 palabras y considerando que el idiota en cuestión es un inexperto y jamás se había acercado a un cajero.
61 - 120 mississipis: la duración de la transacción, si a caso el cajero es realmente lento.
121 - 150 mississipis: cerrar sesión en el cajero, incluye la impresión de comprobante.

La transacción se hace en menos de dos minutos, concediendo un margen de error de un minuto extra por si el cajero rechaza la tarjeta da un total de tres minutos máximo. Pero el idiota puede llegar a estar frente al cajero durante 15 minutos, nunca me he podido explicar cómo es que lo logra, quizá es porque durante trece minutos lo estuve insultando mentalmente.




No he comprado agenda. Ustedes se preguntarán ¿y a mi qué?, cierto y tienen derecho de hacerlo. Yo me lo preguntaría si leyera esto en otro blog, pero (siempre hay uno) me veo en la necesidad de hacer ciertos resúmenes que van a verse  en el peligro de leer.

Este fin de semana vi "Cuestión De Honor" con Tom Cruise, Demi Moore, Jack Nicholson y Kevin Bacon para rematar. Hacía años que no la veía y se encontraba entre una de mis favoritas. De hecho lo sigue siendo con la ligera atenuante de que recuerda al que no debe ser nombrado y no, no es Voldemort por si lo pensaban.


Aquello me hizo recordar lo mucho que extraño ciertas cosas de mi vida pasada cuando era joven y mejillas rosadas, aún había ese brillo en los ojos, el brillo de la inocencia y en donde la mejor forma de pasar los domingos era tirada viendo películas... con él.


Mi vida era tranquila, cierto, en un mundo donde no pasaba nada no era aburrido. No me quejo de mi estado actual, me gusta eso de que el tiempo no te alcance, las citas dobles, los meses que se van sin haber hecho la mitad de lo que debí haber hecho (no entremos en detalles en cuanto a esto). 


Es lamentable que a estas alturas no haya pisado un cine, ¿qué pasó con Tron? y ¿El Turista? Ya sé, ya sé, no es tan primordial si sale Angelina Jolie ni tampoco representa un gran merito, pero estamos hablando de que a su lado, en la mayor parte de las escenas si es que no la mayoría sale Johnny Depp, ¿qué se supone que debo hacer, debo ignorar a mi loco favorito solo porque a su lado sale un esqueleto parlante? Si lo veo de ese modo, entonces tal vez se encuentre en su hábitat natural.


Tenía planes de ir a la biblioteca el sábado, ya no quería retrasar mi visita pero algo curioso sucedió. ¡Ah, la fiebre de las citas dobles! y todavía no es primavera, aunque aquello no tenga nada qué ver. El punto, me quedé dormida hasta que mi hermana me marcó diciéndome que ya se encontraba en el punto de reunión. Adiós biblioteca. Adiós fin de semana tranquilo, porque con ella nada es tranquilo. ¡Jebús! me arde la garganta por haberme reído tanto con/de ella. Y aquí acude de nuevo la lista de cosas que no hice pero debí haber hecho.


Creo que lo mejor que puedo hacer en estos casos es mi actividad favorita: leer.

domingo, agosto 01, 2010

Filosofando



¿Hace cuánto que no dormía? No la verdad no puedo recordarlo.


Durante las ultimas tres horas he estado filosofando, tratando de encontrar la respuesta a una pregunta de hace tiempo que me ha mantenido despierta muchas noches, intentaba averiguar el porqué no he podido responderla:


¿Cuál ha sido el día más feliz de tu vida hasta ahora?


Sé que he tenido alguno, estoy segura, porque de no ser así sería realmente patético, pero cada vez que trato de recordarlo, de describirlo simplemente me quedo en blanco.


He llegado a una teoría del porqué no puedo responderla.


Acabo de despertar (hace tres horas) de haber dormido y descansado como no lo había hecho alrededor de cuatro años. ¡CU-A-TRO! De esos sueños en que puede estar temblando, puedes encontrarte en medio de una tormenta o del mismo infierno, pero estás tan profundamente dormido que nada puede interrumpir tu descanso y ahora mis neuronas están a todo lo que dan. Juro que podría tomar el gran libro azul de "Estática. Mecánica Vectorial Para Ingenieros" de Hibbeler y entenderlo (Odio la Física y todas sus ramas), aquel libro que me intimidaba, del que huía y odiaba porque simplemente no se me daba comprenderlo. Así de lúcida estoy.


Ahora, trataba de recordar el último día en que había dormido de verdad, como hace unas horas y no puedo hacerlo, ¿Saben porqué?, porque uno piensa que cosas tan comunes como dormir bien nunca se irán, lo mismo pasa con las cosas buenas, yo no las puedo recordar tan específicamente porque creí que su fuente sería inagotable, es algo con lo que yo contaba tener por siempre, como mi sombra pero caray, se me olvido Peter Pan.


Creo que el hecho que no pueda responder la pregunta de arriba es por ésa razón: Nunca me preocupé de guardar los detalles en mi corteza cerebral de los momentos más dichosos porque creí que su fuente era inagotable ¿para qué guardarlo en mi cabeza si siempre habrá más?, pero cuan equivocada estaba, de un día para otro sólo quedó impreso lo malo, lo que lastima y adiós al acto de dormir.


La siesta fue perfecta, no hubo desiertos, sueños sin sentido, recuerdo o algo extra, sólo el acto de dormir y desde muy lejano me llegaba la voz de Tilo (porque dejé a todo volumen Lacrimosa en el reproductor), fue casi mágico, fue como volver a ser la jovenzuela de hace cinco años, donde podía dormir mínimo mis ocho horas diarias, donde podía llegar a dormir quince horas seguidas, dormir profundamente. Fue fantástico. Fue perfecto.


Me pregunto si me he curado del todo, si por fin ha llegado el día en que sea capaz de hacer las pases con Morfeo definitivamente, pero no me hago ilusiones, para mí nunca es así de sencillo. Por lo menos queda grabado el día en que dormí bien. 


Ahora las cosas están así: Como me acabo de despertar y de haber descansado de la forma más literal no tengo sueño, por lo que calculo que tal vez duerma a media madrugada (si es que lo logro) y el resto de la semana voy a estar en estado zombie por no poder mantener un horario de descanso normal, pero al final valió la pena.


Me hubiera gustado tener el blog antes y dejar grabado mi día más dichoso, mi día perfecto para ser capaz de responder aquella estúpida pregunta, cuya respuesta sólo me incumbe a mí, pero por lo menos sería un tema menos en mi cabeza.


En conclusión:


Lo mejor del fin de semana: La Siesta.


Lo peor del fin de semana: Hayanamiento de morada la madrugada del sábado, delito cometido por mí y alguien más. Aunque no nos descubrieron La Voz no dejó de moler.


Lo más interesante del fin de semana: Inglorious Bastards de Tarantino. Sé que nuestra relación empezó con el pie izquierdo con Kill Bill, pero ahora nos llevamos tan bien. Terminé la película riéndome junto con Aldo el Apache, éso es señal de verdadero entendimiento.



miércoles, junio 30, 2010

Las Post-Datas Son Lo Realmente Importante

Ah!, en días como... los últimos dos meses me doy cuenta de cuan pequeño es el mundo, cuan pequeño es México, cuan pequeño es el Edo. Méx., cuan pequeña es una colonia con una sola parada para el transporte público.

Durante mi estancia en la secundaria tuve una, mmm, llamemosla "Amiga", para términos prácticos, que era más orgullosa que Darcy Fitzwilliam... ¿Qué acabo de escribir?, la comparé con Darcy, mejor dejemos la comparación con un Heathcliff... mmm, no Heathcliff tenía mejor personalidad... bueno, olvidemos las comparaciones, el punto es que era tan orgullosa como una cebolla envuelta en sus capas (igual de detestable e insoportable). Ésa es una buena comparación.

Yo era joven, ingenua, pura, sencilla y estúpida y me mantuve junto a ella un buen tiempo, después de un par de años nos peleamos por una mera tontería, sin importar que podría haber escogido un buen motivo elegí el más simple y banal, el punto es que funcionó y días antes de salir de la secundaria no nos volvimos a dirigir la palabra.

Doña "Nelly", que así se hacía llamar, entró en una de las peores preparatorias de por mis rumbos... no crean que trató de restregarle mis estudios de alta calidad, empezando por lograr quedarme en mi primer opción en el concurso de selección de educación media superior... DOS VECES. ¿A quién engaño?, por azares del destino hice llegar la noticia a sus oídos, claro que inconscientemente, nada pretencioso.

Años después me entero que entró a estudiar en una "universidad" (no sé si el término "universidad" sea bien empleado en una institución como esa), de dudosa reputación, por consiguiente creí que años atrás ya había terminado su educación, igual y no me importaba, las noticias me las hacía llegar M, mejor conocida aquí como Camaleona #2, como sea, cuando entré a trabajar a mi nuevo empleo, me encontraba con su hermana y su novio (algo realmente curioso, su novio era un compañero de la secundaria, el cual hasta donde yo supe, siempre se había interesado por Nelly, supongo que se conformó con el premio de consolación, igual las dos son idiotas. Lo que es no avanzar, no salir de una colonia, no madurar, y creo que son tal para cual).

Desde hace un par de meses empecé a encontrarme con Nelly en la parada del transporte, íbamos en el mismo vehículo y pude notar que ahora está estudiando para educadora... por su uniforme colorido. Yo no le hubiera dado tanta importancia si no se me hubiera quedado viendo como si no creyera que fuera yo y me explico: Nelly se cree la última coca en el desierto, siempre la más "bonita" y a mí siempre me consideró un cero a la izquierda o simplemente inexistente, pero ahora casi se le cae la baba cuando me ve con ropa formal y digamos que la "batita" que ella se ve obligada a llevar no le deja lucir el cuerpo de modelo que cree tener.

Cansada de sentirme hostigada por sus miradas de incredulidad cambie mi hora de partida (en realidad es que últimamente se me ha hecho muy tarde), pero oh sorpresa, no pude librarme de ella, incluso hoy íbamos sentadas juntas, ¿no es algo lindo?

Ann me hostigó todo el camino: "Anda, podemos divertirnos un rato con ella", "mira cómo nos ve", "apuesto a que quiere hacernos miles de preguntas", "estoy aburrida", "podría ser nuestro juguete", etc., etc. A la hora de bajar del transporte tuvo que ponerse de pie para dejarme bajar, a leguas se veía que me quería decir algo, pero la corté con un simple "Gracias, Nelly" de manera muy inocente y con una linda sonrisa, de ésas que siempre me salen cuando quiero ser bien "linda".

Ann está de gruñona porque no la dejé divertirse. Sé que prometí dejarla libre más a menudo y lo hubiera hecho si Nelly hubiera encontrado el valor para dirigirse a mí, pero La Voz tiene razón, todo es cuestión de Dignidad. Nelly tiene más curiosidad que yo por los chismes sobre mi vida, a mi no me interesan sus cosas y si le llego a hablar, es más que nada por dejar a Ann divertirse un rato, pero no más.

Pasando a lo importante.

PD1. Hay un capítulo de House, en donde al final se pone a tocar en su escritorio como piano una canción que hasta hoy no tenía idea de cómo se llamaba, es genial y siempre quise conseguirla. La encontré por pura casualidad y ahora no la dejo de escuchar, es Baba O´Riley de los The Who. Aquí les dejo el video.



PD2. ¿Recuerdan el post Femme Fatale?, y ¿han escuchado la frase "Cae más rápido un cojo que un hablador"? (no se confundan, hay otra versión de la frase que es inversa), ah, pues digamos que mi hermana andaba cojeando y yo sólo le puse el pie y cayó, ahora soy la más "santa" de la familia... eso no me deja bien parada, hay que hacer algo al respecto para recuperar mi lugar que tantos años he mantenido.

PD3. Después de ver Hachiko, he decidido que cuando muera quiero que lean el poema de Canto A Mí Mismo de Walt Whitman, el principio. Aquí un pedazo:

Yo me celebro y me canto,
y de lo que me apropie te debes apropiar,
pues cada átomo mío te pertenece.

Ando vagabundo e incito a mi alma a que también lo haga,
ando vagabundo y me tiendo a mis anchas a mirar un tallo de hierba estival.

... He empezado a vivir, y sólo espero no dejar ya de hacerlo hasta mi muerte.
Que se callen ahora las escuelas y los credos,
me sirvieron y nunca he de olvidarlo,
acojo el bien o el mal, dejo que todo hable sin importarme el riesgo,
a la naturaleza sin frenos con su energía originaria.

Y cerrando con el final:

Parto ya como el aire, sacudiendo mi blanco pelo hacia el poniente sol,
lanzo mi cuerpo al centro del veloz remolino y lo disperso en jirones de espuma,
me entrego al limo para crecer después con la hierba que amo,
si quieres reencontrarme, mira bien en las suelas de tus botas.

Apenas sabrás quién soy o qué quiero decirte,
pero he de darte salud y vigor filtrándote la sangre.

No desesperes si no me encuentras pronto,
de no estar junto a ti, mira más lejos,
que yo en alguna parte te estaré esperando.

(Ya pueden limpiarse las lágrimas que aún no he muerto, pero por si algún día llega a suceder.)

PD4. Nota a Marcia de Ann: No es lo mismo Crema para café que la Leche. ¡No vuelvas a hacer combinaciones!

viernes, junio 18, 2010

Uno Grande

José Saramago (1922-2010)
Había una vez una chica incauta en una tarde de invierno que entraba a la gran Ciudad Universitaria distraída, iba leyendo los títulos de libros viejos de algunos puestecitos simples tendidos en el piso, cuyos tendedores parecían alumnos de filosofía. Fue la primera vez que leyó el titulo "Ensayo Sobre la Ceguera" y muy injustamente pensó: "¿Ensayo?, porqué leer un ensayo, éso suena a trabajo de escuela. Mmm, quizá se trata de un trabajo sobre otra obra titulada "Ceguera", si, debe de ser eso".

La Chica se fue pensando en el título del libro de pasta azul con blanco y una imagen borrosa por el frente, y con el nombre de José Saramago en la cabeza, una voz sin nombre le decía que ya había oído de aquel escritor, sin poder recordar exactamente en dónde y sin prestar más atención se olvidó de aquel encuentro.

Una semana después, un tipo se le acerca recomendándole el libro, e incluso se ofrece a prestárselo, ella lo ve con ojos de : Mejor busco otra cosa que leer (nadie dijo que la chica era lista), pero el sujeto le insistió, le dijo que valía la pena y la chica acepto guardando el libro en la mochila.

Al llegar a casa volvió a leer el título: Ensayo Sobre la Ceguera. "Un ensayo- pensó- no quiero leer el texto de un libro que se refiere a otro libro, mejor consigo el original" y lo botó en la cama sin hacerle mucho caso, pero aquella tarde no había mucho qué hacer y sin tener algo extra qué leer lo abrió y comenzó la lectura, que no abandonó hasta que el libro se consumió en menos de tres días.

El primer acercamiento a Saramago fue así, me gustó mucho y de ahí a investigar más sobre el autor y sus obras, son ellas algunas de las más grandes enseñanzas que me han sido útiles.

"Cuanto más te disfraces, más te parecerás a ti mismo"

Porque algunas veces tratamos de ocultar lo que somos realmente, y tan asiduamente ocultamos aquello que no nos gusta que dejamos más visibles nuestro defectos... me han dicho que es así, ya saben, el primo de un amigo de un conocido que vi una vez en un pueblito que ya ni me acuerdo dónde está.

"Sí, soy pesimista, pero yo no tengo la culpa de que la realidad sea la que es"

Aja, nada más cierto que la misma verdad, lo que lleva a la siguiente enseñanza:

"Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay"

He ahí la explicación por lo que nunca me conformo con nada, o por la que crítico todo, o simplemente una razón para quejarme de todo lo que me rodea a mis anchas con una excelente excusa y todo para salvar al mundo de la destrucción total ya que:

"El mundo nunca está contento, si lo estará alguna vez, tan cierta tiene la muerte"

Me enseñó a ver mi pasado de forma diferente:

"... Ese jardín encantado quizá haya sido para el niño feliz, el que está descubriendo el mundo. Pero quise sacar a la luz también al niño infeliz, al niño melancólico. Yo le digo a la gente: ¿Tu niño está triste?, Déjalo estar, está creciendo. Pequeñas memorias tiene un epígrafe que dice: Déjate llevar por el niño que has sido. Tengo tan presente a ése niño como si yo fuera por ahí llevado por él, de la mano"

Me ayudó con problemas existenciales, ya que me señaló dónde buscarme a mí misma... y a las otras:

"Como cualquier otro lector, o escritor me busco a mí mismo. Busco encontrarme en páginas, en ideas, en reflexiones, reconocer que somos algo más que esto que se presenta como "realidad", ése sigue siendo el mayor deslumbramiento"

En tiempos de necesidad y desesperación, ancia e histeria me dio el mejor consejo:

"No busques trabajo: Escribe"

Y cuando me pregunté cómo carajos iba a ser escritora...

"La literatura se hace escribiendo"

... Tonta Marcia.

Me ayudó con la decisión más difícil que he tenido que tomar en la vida, y cuyas palabras aún me inflan de valor para no dar marcha atrás y a apreciar lo que realmente vale cuando haces lo que realmente quieres:

"No he sentido jamás la necesidad de un triunfo, la necesidad de tener una carrera, la necesidad de ser reconocido, la necesidad de ser aplaudido, no lo he sentido jamás en la vida. No he hecho en cada momento nada más que lo que tenía que hacer, y las consecuencias han sido estas, podrían haber sido otras."

Dijo (por lo menos en mi cabeza): Hey Marcia, evita la amnesia, nada de "yo no me acuerdo" o "yo no fui" o mira que te vuelves un fantasma eh!!

"Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no deberíamos existir"

Si cada cabeza es un mundo, y tu defiendes tu mundo entonces no malgastes saliva, vive tu realidad y deja que los otros vivan la suya, nada de complejos de Colón o Hittler o Napoleón:

"He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro"

No te prendas de nada ni nadie, todo se acaba o termina apartándose o simplemente desaparece:

"No hay en el mundo nada que, en sentido absoluto, nos pertenezca"

Me enseñó que uno puede permanecer joven si se quiere:

"La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad"

Todo ameno, de todo un poco, nada de alargar las cosas innecesariamente:

"Algunas veces, las vidas largas significan soledad"

Que el verdadero resultado de uno más uno no es uno ni dos, sino TRES:

"En un matrimonio hay tres personas: el hombre, la mujer y la tercera persona formada por las dos"

Y ya que andamos de esplendidos, porqué no meter cuatro o cinco... a decisión propia.

Un gran maestro sin duda, sus grandes obras, sus conferencias, sus platicas, son de incalculable valor y como uno de los mejores maestros no sólo de literatura, si no de vida, aquí se le va a extrañar.

PD. Si les interesa algunas enseñanzas en diferente enfoque, aquí. 

miércoles, junio 09, 2010

De Subtitulos

La Queja

Carajo, no puedo concentrarme en leer, algo muy inusual en mí, ¿y porqué? se preguntaran, la razón es sencilla: está nublado y yo voy a pasar todo el maldito día en una oficina sin ventanas.

Inevitable

Recuerdo aún los tiempos en que era estudiante (es bastante extraño ya no serlo, lo fui toda mi vida y ahora sólo soy empleada, me uní a la fuerza laboral pero eso de ser estudiante no tardará en volver... sip, soy toda una Nerd), recuerdo mis últimos días en la facu: era más o menos octubre o noviembre y ahora imaginen que la mañana es fría (¡rayos! juro que voy a llorar con esta descripción... eso o simplemente me voy a poner de nostálgica. ¿Qué quieren? está nublado y no estoy afuera) un aire suave rozaba mi piel (el mejor roce jamás sentido) pero no me estremecía, lo disfrutaba. Después de dejar a Tiffa en clase de japonés me dirigí a las Islas. Las Islas es, por decirlo de algún modo, el centro de Ciudad Universitaria. Imáginen un gran espacio de  césped con pequeños montículos de tierra cubierto todo de pasto y sobre los montículos, árboles, todo eso rodeado de facultades: en los extremos del rectángulo se encuentran la Facultad de Medicina y Rectoría, lado derecho la biblioteca central, tan imponente, tan grande, tan perfecta, tan... si, adoro la biblioteca central; rodeada de Filosofía y Letras y Facultad de Derecho... Derecho (malditos demonios inevitables), del lado izquierdo, justo frente a Derecho mi queridisima facultad de Ingeniería (ahora que lo analizo, ¿es algún signo del universo que Ingeniería esté justo frente a Derecho y que Filosofía esté justo a la derecha de Derecho?... es todo un misterio), al lado de Ingeniería, Arquitectura.

Nubes

El cielo cubierto por nubes bajas de diferentes tonos, desde blanco, de ésas que sólo aparecen en navidad debido a que son de hielo y más blanquitas, pasando por grises suaves hasta el tono entre azul y gris, signo de nubes que traen lluvia. Todo con el delicioso olor a humedad y césped recién podado, perfecto. Estudiantes caminando lenta y tranquilamente (claro, todavía no era tiempo de finales) y yo tomando asiento en una prolongación de banqueta.

Fotografía

Coloco mi mochila a un lado y saco el libro en turno: Amanecer de Stephenie Meyer, nuevecito, recién acabado de adquirir mientras que el viento y el frío se empeñan en congelar mis manos y hacer mis movimientos torpes, y aunque me muero por terminar de una vez por todas con la saga me doy tiempo de tomar el paisaje expuesto frente a mí y guardarlo en mi mente, recordando cada detalle, cada nube, cada pasto, cada ente haciendo estupidez y media frente a mí, pero éso no era lo importante, toda la imagen en conjunto era perfecta y como si el universo tratara de demostrarme que no me odia tanto como suponía, deja caer una leve llovizna, me invita a salir mientras el viento aumenta su fuerza. Amanecer me llama para que no lo guarde, para que no lo abandone y me tienta con las letras de la cubierta, pero el viento en verdad es frío y decido de inmediato: guardar el libro y caminar al rededor de las Islas mientras todos se protegían contra la lluvia como si fuera un poderoso corrosivo, pero yo me ocupo de caminar y sentir el frío en mi piel... Una linda fotografía.

Agua de calcetín

Cada dos de noviembre, en las Islas se instalan ofrendas de las facultades, FES y escuelas anexas y cercanas a la UNAM. Desde el CCH adquirí la costumbre a asistir a tales eventos, me encantan aquellos festines, cada facultad compitiendo en ingenio, son increíbles las ofrendas expuestas, cada una con sus toques distintivos de cada facultad y es cuando te das cuenta que todos pueden tener un ingenio ilimitado y sin olvidar las raíces mexicanas y burlarnos de la tan temida Catrina.

El frío ya se dejaba sentir. Adoro el frío. Se me ocurrió invitar a las chicas del trabajo pese a la advertencia de Tiffa y la ignorancia de aquellas mentes simples en las que no cabe nada más que hombres y tequila, pero soy ingenua y creo que puedo enriquecer a aquellos entes, (me pregunto ¿quién es más estúpido, ellas por ser taaaan ignorantes y cerradas o yo por insistir en llevarlas? Auch.). El viento soplaba fuerte y congelante. Yo con mi gran chamarra, un par de suéteres y mi bufanda (Adoro mi bufanda, es gruesa, muy, muy larga y es gris y... ¡¡CONCENTRATE MARCIA!! Ah sí). Tiffa y yo felices por el frío y aquellas ignorantes quejandose de ello.

Entramos y a lo que iba. Se instalan carpas y hacen presentaciones culturales todo el día, desde obras de teatro, pequeños conciertos, recitales, danza, etc., y todo en un mismo lugar. Estaban los danzantes en turno, los esperados por mí y Tiffa, ya los habíamos visto antes y eran muy, muy buenos y nos instalamos de inmediato. Danza oriental, de mis favoritas. Me olvido de mis queridas invitadas y me pongo a admirar el arte frente a mí, hasta que La Voz me recuerda prestar atención y entonces veo un par de rostros de fastidio (en ese momento decidí mandarlas al carajo, sin importar que una de ellas fuera mi jefa, bah, no pierdo mi tiempo en estupideces... bueno, ya no lo iba a hacer. Auch?) Nos hicimos las tontas y aparentamos no ver cuando se iban, fue lo más inteligente que se les ocurrió aquel día.

Cuando terminó la función y con demasiada hambre nos escabullimos para no encontrarlas por si a caso. Comimos algo leve mientras el viento seguía soplando y pasamos cuarenta minutos formadas por un café realmente caro y realmente malo, al cual un señor muy acertadamente llamó "agua de calcetín".

Bicho raro

Para mejorar mi humor, de camino a casa me compre un helado triple de vainilla. No importó que hasta la tendiera me viera raro, pero no puedo evitarlo: Cuando hace frío se me antoja mucho el helado de vainilla, pese a que mi favorito es de galleta... otro gran misterio.

Explicación

En el chat, ayer o ¿era hoy en la madrugada? me encontré con M, amiga de la secundaria, la camaleona #2 de robo de identidad y conversamos un poco. Salio a la luz el tema de la redacción, extrañamente ella también quiere escribir... me pregunto ¿cuándo se le ocurrió?, pero bueno, me dice que es muy mala haciéndolo, dice que no es capaz de describir algo porque se le acaban las palabras y no sabe cómo hilarlas. ¿Le tengo que ayudar para que cumpla su deseo fielmente copiado de mí?, la verdad no me importa, igual y ella termina escribiendo novelas más famosas que yo, igual y algún día, con un poco de suerte encuentra una personalidad propia y dicha tendencia queda en el olvido; quizá éste post es sólo para nutrir mi ego; quizá sólo estoy de nostálgica porque esta nublado y quizá miles más de "quizás"

lunes, junio 07, 2010

Cucharita

Después de casi cuatro meses en que el aire parecía vapor de olla express y del fallido intento de lluvia de ayer y pese a que salí a danzar, rogar y maldecir sólo cayeron tres gotitas, por fin hoy el aire estuvo fresco, casi era palpable la humedad en él e incluso fue visible la mujer dormida... estaba difusa, tanto que parecía nube pero si te fijabas bien se le veía la forma... o por lo menos yo la vi.

El punto es que estaba viendo una serie de tv cuando pasaron cierta escena que me hizo recordar años atrás, en todo el camino venía preguntándome si escribirla o no, porque como la mayoría de las veces, los recuerdos que lo involucran a él, a mi demonio personal fueron buenos en su momento, ahora son dolorosos, más sin embargo aquí estoy con la imagen en mi cabeza y la voy a escupir.

Sé que le estoy dando rodeos, pero la noche de hoy es tranquila, algo fresca, no tanto para mi gusto pero es aceptable y ... esta bien, ahí voy.

Era genial dormir con él. Cuando apagábamos las luces, la tv y la compu hablábamos, bueno, más bien él hablaba, siempre me contaba historias, historias de esas que siempre dejan algo, a veces no bonito, pero te marcan y él tenía muchas y me las contaba con su voz gruesa y en medio de una oscuridad total donde me imaginaba todo, porque la oscuridad te brinda la oportunidad de desaparecer pero estar en esencia en aquel lugar, en donde la presencia del acompañante es tan irreal y al mismo tiempo tan palpable... algo extremadamente extraño y en estas palabras, realmente cursi.

Él nunca fue muy afecto a demostrar sus afectos, los dos congeniábamos tan bien en eso, pues acepto que Tiffa tiene razón, a veces parece ser que no tengo sentimientos y menos ahora (aunque creo que ésta cursilería basta para demostrar lo contrario).

Cuando estábamos decididos a dormir, por lo regular el me daba la espalda y yo me quedaba quieta pensando en sus palabras, reviviendo las historias que me contaba y ahí, en medio de la oscuridad, su mano buscaba la mía, la aferraba y la colocaba al rededor de su cintura, y ahí la mantenía firmemente. Yo quedaba con el rostro pegado a su ancha espalda y nunca me he sentido tan segura como me sentía en esos momentos con él sin importar que tan mal estuviera afuera, él hacía que todo fuera una gran nada. Nunca me he acoplado con alguien  tan bien en "cucharita" más que con él.

Otras veces, cuando era yo la que le daba la espalda de inmediato se acomodaba y me abrazaba, a veces me estrujaba pero de igual forma, nos acoplábamos a la perfección... en esos tiempos sí dormía, mucho y bien.

A veces, recuerdo también que si lo abrazaba o le daba de besos era para molestarlo, porque no le gustaba, pero era divertido, o lo obligaba a ver programas que en un principio no le gustaban, pero que después hasta me cuestionaba sobre ellos... ¿me pregunto si era porque de verdad le interesaba o por que a mi me interesaban?... Esa, señoras y señores es la pregunta del millón.

Cuando nos mudamos de casa, cuando él había desaparecido yo me encontraba acomodando las cosas en mi nuevo santuario cuando en el fondo de un cajón salio la funda de almohada que él mismo había hecho, la verdad, la había olvidado y cuando la tomé me llegó su aroma mezclado con humedad, pero ahí estaba, era su olor. La hubiera acercado a mi rostro y llenado mis pulmones con ese perfume de no haber estado Tiffa y de no haber estado tan molesta aún, pero pienso que eso no hubiera cambiado nada, sólo unas palabras extras en este post pero no más.

La verdad no soy masoquista, tal vez Karolina un poco pero tampoco es feliz revolcándose en recuerdos. Yo igual y no sería feliz, pero en verdad hubiera agradecido que se hubiera llevado todo con él, que su sola presencia pareciera un mito, que no hubiera dejado rastro, que hubiera prometido lo de Edward y aparentar que nada había sucedido, al fin y al cabo lo tengo tan presente en mi cabeza que no me hubiera hecho falta. 

También me gustaría que mi madre y todos dejaran de decirme cosas de él, ¿para qué saberlo?, yo no le veo caso, por ese lado prefiero la ignorancia.

De todas formas, estimados lectores, esto sólo es vomito cerebral y lamento exponerlo tan públicamente, pero ahora lo borro de mi mente, al fin ya tengo copia en la red.

jueves, mayo 27, 2010

Palabras


Demonio:... pero el grupo se llama Eutanasia.

Yo: ¿Y?

Demonio: Se llama Eutanasia.

Yo: Hay un grupo llamado The Darkness y no cantan las mejores canciones.

Demonio:...

Aclaración: Para que se entienda, el Demonio era como House, como el Maldito profesor G, quiero decir que era muy difícil dejarlo sin palabras... bueno ése no fue uno de sus mejores días.

Tiffa: Maldita, tú eres el House de mi vida.

Yo: Lo sé.

Demonio: Tú problema es que no te quedas callada, por eso las complicaciones en tu vida, ¿qué no puedes dejar de renegar?

Yo: ... lo intento, en serio, pero...

Demonio: ¿Ves a lo que me refiero?

Yo: Es de sabios cambiar de opinión.

Demonio: Es de tontos no decidirse por una.

Demonio: Tú eres como Gohan (Dragon Ball), aguantas todo hasta que explotas y entonces no hay quien te detenga.

Nota: Eso fue hace mucho tiempo.

Profesor G: En serio, no me siento capaz de darte la espalda. Tanto fue la impresión que ya les hablé de ti a todos mis alumnos, por sí algún día se nesecitan testimonios de la amenaza.

Yo: ¿Se previno para cuando lo encuentren muerto?

Desconocido: (Por celular) Creo que manipulas a Tiffa, si ella no quiere entrar a clases...

Yo: Disculpa ¿te conozco?

Desconocido: No, pero...

Yo: Eso creí, ¿le das el teléfono a Tiffa?

Vi: Mugre hermana, eres más maldita que el Demonio.

Yo: ¿Gracias?

J: Mira, yo no decido quién se queda con el puesto, pero necesitamos a gente que sepa.

Yo: @$%··$%&;

Nota: Ahora trabajo en la misma empresa que el imbécil llamado "J".

Demonio: Esto no se acaba hasta que se acaba.

Tiffa: No inventes Marcia, si tu ni sentimientos tienes.

Yo: No porque no lloré cada cinco minutos significa que no sienta.

Tiffa: No, esperate, estoy hablando en serio.

Yo:...

Alita: Ya me traumaste, no puedo dejar de revisar mi gorro cada cinco minutos aunque no estés cerca.

Nota: Alita suele usar sudaderas y blusas con gorro, y yo solía ponerle basura, ya saben, no había un bote cerca y no concuerdo con ensuciar las calles.

Tiffa: Eres una maldita e infeliz desmejorada.

Yo: Gracias, me esfuerzo duro cada día.

Espécimen Raro: ¡Oye tu!, la que huye del sol cual vampiro que acaba de incendiar un teatro.

Nota: Por pura casualidad, acababa de salir del teatro.

Inútil: Oye amiga, pero es que ése escudo no lo tengo, es tu obligación proporcionarlo.

Yo: No lo sabía, me hubieras dicho que era mi obligación desde el principio y que no hiciera caso a lo de "somos profesionales", oye si quieres también coso, guillotino y empasto mi trabajo... No, espera, aquí a lado lo hacen por el mismo costo.

Yo: ... pero algún día seré mayor de edad.

Demonio: Pero nunca mayor que yo.

MujerConProblemas: Agradezco tu apoyo, creo que Dios te puso en mi camino.

Yo: ¿Qué hiciste para que te condenara?

Estúpidos: Dios te ama.

Yo: Qué coincidencia ¡Yo también me amo!

Nota: Lo extraño es que me lo dijeron varías personas desconocidas mientras caminaba a la facultad.

martes, mayo 25, 2010

El Trauma Traumado

Recuerdo...

Ayer divagaba por recuerdos ya que en mi trabajo se veía la misma actividad que en un cementerio, a excepción del partido de fútbol de México vs No-sé-quién y en el cual nos derrotaron 3-1, y la visita inesperada e inoportuna de un ... tipo, recordé cierto episodio de mi vida, de cómo a veces pienso que el tonto que intentó adivinar mi futuro no estaba tan equivocado como yo creía o simplemente es mi naturaleza el meterme en problemas, y no contenta con eso, ya que estoy dentro, me gusta empeorar la situación, pero bueno tienen que considerar que el siguiente no tuve totalmente la culpa... digo yo.

Imáginen a un tipo con el cerebro de Gregory House pero en lugar de título de medico pongánle el de ingeniero en computación, igual personalidad, de esos que se creen los mejores en lo que hacen y lo peor es que muy probablemente si lo son. ¡Como detesto esos seres!

Bueno, pues conocí a un profesor así y le llamaré G.

Yo era joven e inocente cuando lo conocí, primera clase, a las 7 am, cuarto piso y sin elevador. Debí haber adivinado que eso no era bueno, las primeras clases llegaba primero yo y después mis pulmones (los muy flojos no estaban acostumbrados a correr), pero bueno, con el tiempo las escaleras y yo fuimos grandes amigas, incluso hasta dejaban que me arrastrara en ellas si ya no tenía fuerzas para subir.

Ese maldito... sí, mejor en lugar de G le voy a llamar Maldito o Imbécil, no, muy largo..., bueno no importa, el punto es que él tenía la costumbre de que al empezar el curso agarraba a un alumno (masculino) como su puerquito, torturándolo cada clase haciéndole preguntas, la víctima por lo regular terminaba abandonando la clase a más tardar en un mes o menos, todo dependía de la resistencia, y es que muchos creían que con contestar "no sé" (me incluyo), el Infeliz lo iba a dejar en paz, pero NOOO, el muy maldito no te dejaba en paz hasta hacerte pensar en una repuesta.

Más o menos como dos semanas después de comenzar el semestre el House no había escogido a su víctima y todos felices, bueno, más bien dormidos... ok, admito que sus clases no eran nada aburridas, el Idiota tenía madera para ser profesor, nunca te dormía y para mí eso fue una cosa más qué odiarle al Maldito.

Una mañana de febrero, con frío estaba atenta a su clase cuando me preguntó directamente algo que yo ni tenía idea de a qué se refería y con lo que me encanta llamar la atención todos voltearon a verme, no les importó que me sentara en el rincón y que se les torciera el cuello, todos se las arreglaron para ver como me ponía de un tono rojo que un jitomate envidiaría.

Presionó algo pero lo peor aún no pasaba. Tiffa quería ayudarme (o eso quiero pensar) y respondió por mí, el Infeliz se dio la vuelta y a mi se me ocurrió darle una palmada en la espalda a Tiffa como agradecimiento, ése fue el beso de Judas, (aunque hubiera preferido la crusifixión de buen agrado si hubiera sabido lo que me esperaba). El Imbécil se dio cuenta y me leyó la sentencia de muerte... o tortura mejor dicho.

Habíamos sólo como cinco chicas en la clase, así que dijo que ya había escogido a su víctima, y esa era YO. La sentencia estaba dictada y no había forma de escape... bueno en realidad sí, simplemente podía darme de baja pero no, me gusta complicarme la vida además de que dejó bien sentado que me creía una ignorante y no esta dispuesta a permitirlo y sin contar que se me figuraba demasiado a mi demonio, no quería darle la satisfacción de correrme.

Las siguientes clases fueron una maldita tortura, pues aunque trataba de prepararme para su clase, siempre me salía con preguntas sobre cosas que no había estudiado (¿Porqué todos tienen el maldito complejo de lector de mentes?) y en cada clase terminaba colorada y sin respuesta. En menos de una semana todo mundo me conocía. GENIAL. Y el idiota presionando para que abandonara la clase.

Harta del trato me esforcé en verdad en esa clase, hasta que llegó el día en que en lugar de permitirle preguntarme, yo alzaba la mano por voluntad, y terminé contestando todas las preguntas, incluso las que no iban dirigidas a mí. Lo llevé a tal extremo en que un día me dijo: No, tú ya no, ya no es divertido si no te torturo, dale la oportunidad a otros de ser torturados.

Éso no fue de mi agrado, pues ahora iba la revancha, lo odiaba y le iba a hacer pagar por el trauma que significó para mí ésa clase, el hecho de que ya no podía pasar desapercibida ante todos.

En ésa clase siempre se me veía con apuntes, estudiando antes de que él entrara, hasta que el GENIO se le ocurrió sugerir que me convendría más una Palm, en lugar de mis "hojitas", a lo que contesté: "Claro, nunca se me había ocurrido, sólo esperaba que usted me lo sugiriera, mañana mismo la compro"

Ahí fue cuando empeoré mi situación, al Idiota no le gustó que le contestara así a su pregunta y ahí lo ven volviendo a preguntarme aunque ya no tuvo el efecto deseado por él, fue entonces cuando yo había tomado el control del estúpido juego.

Un día me alcanzó al final de la clase, ya me había percatado de que en clase trataba de ignorarme, según él para darle la oportunidad a otros, bueno, no importa, yo siempre salía de muy mal humor de ésa clase ý precisamente ése día llevaba mis bolígrafos en la mano y se le ocurrió preguntarme si en verdad lo detestaba.

-Yo no lo diría de ése modo, más bien diría que me gustaría ver mis bolígrafos clavados en su espalda (acompañado de un ademán amenazador... tipo Chucky)

OBJETIVO: generarle un trauma (del doble de la proporción al mio) al grado de no darme la espalda.

RESULTADO: objetivo conseguido.

Nunca en su vida me volvió a dar la espalda y se mantenía a dos metros alejado de mí, cosa que constato días después, volviendo a alcanzarme después de clase y usando a Tiffa como escudo, pero creo que también le generé sentimientos encontrados, pues termino diciendo que yo era una clase de Heroína (no droga, si no de las que tienen super-poderes... eso quiero creer yo), que siempre que hacía una pregunta para torturarnos yo actuaba como escudo absorviendo su ataque y regresándoselo.

La verdad y ya que estoy en confesiones, es que la sola mención de su nombre me altera, y suelo tomar mis bolígrafos como acto reflejo, pero el consuelo es haberle dado una lección para conmigo: Nunca presiones, no es bueno presionarme a menos que se estés apto para las consecuencias.

PD: Para que se den una idea de Ann, ella es como la linda criatura que sostiene los lentes en la imagen.

sábado, abril 17, 2010

Super MAKyLV

Hoy era para no poner otro post que el primero de la serie de “un café”, pero luego por ciertas situaciones me encontré escribiendo un post quejándome como siempre, pero cuando lo terminé y lo releí me di cuenta de que tenía demasiadas malas palabras como para ponerlo aquí y es que no me gusta el lenguaje altisonante, considero más sabio insultar a las personas con una lengua que apenas entiendan (ja, y luego me quejo de que no sé comunicarme, cuando ahora veo que es Ann o Karolina), ya saben, como en el francés, los insultas y que se oiga tan bien para demostrar superioridad.

Pero muy a mi pesar creo que sé cuál es el problema de fondo: Yo (e integro en el paquete a Karolina, Ann y La voz, oh si, tu también LV, porque por seguir ciertos susurros tuyos me he metido en problemas en los cuales hay siempre dos posibilidades: primera pierdo yo, o segunda, pierdo yo), porque aunque a veces creo que alguien de mis antepasados se portó muy mal con una bruja cuya maldición aún sigue surtiendo efecto, también estoy consciente de que algunos problemas bien podría evitarlos, pero bah!, me gusta la mala vida.

No sé de dónde rayos saqué mi maldito complejo de Clark Kent o Harry Potter o algún otro prototipo de súper héroe y ¿saben cuál es mi kriptonita que muchas veces por poco me mata? (conste que les digo mi punto débil con la esperanza de que si lo leen, pues no me conocen, así que no supone un gran riesgo), alguien que necesite protección o ayuda (patético, lo sé), basta con que me pongan una cara de “cómo sufro” o “necesito ayuda” o algo parecido para que mi instinto de heroína despierte y me transforme en un clon de la Santa Madre Teresa de Calcuta fusionada con terminator y un espartano soldado salido de la película de 300 para que me disponga a ayudar.

¿Creen que es algo bueno?, pues NO, porque (bueno, tal vez no sé elegir a quien ayudar) por lo regular siempre termino metiéndome en problemas por mi linda boca, y los aceptaría de buen agrado si el objetivo final se logra, si al final se ayuda al necesitado, pero nunca es así (por lo menos conmigo), porque un 90% de las veces terminan escupiéndome en la cara.

Esto, sinceramente es algo que me purga, y créanme que es una de las cosas que hace que me maldiga a mí misma, y es que no basta una experiencia, yo no aprendo, me enca… nija ese comportamiento y prometo dejar que todos los demás se rasquen con sus propias uñas, pero nooo, siempre caigo como una reverenda inepta a la siguiente llamada de auxilio y de nuevo saco la capa y las botas de cuero para lanzarme a otra estúpida aventura en la cual, la única que pierde soy yo, y después termino con unas agruras que duran una semana por volver a caer con la misma piedra (y yo que me quejaba de la falta de ingenio del guionista de Smallville)

Ahora me pregunto: ¿Me creerían mis otras yo si juro que es la última vez que trato de ayudar a alguien sin importar quién sea?, ¿debo de preocuparme porque algún súper héroe también habite dentro de mí lo que lo convertiría en otra voz?, ¿es La Voz que se hace pasar por otra voz para torturar a Ann a través de mi?

La conclusión a la que puedo llegar, aparte de que yo podría evitarme muchos problemas, es que cuando uno tiene un problema grande se centra demasiado en eso que ni siquiera es capaz de ver cuando alguien más lo trata de ayudar, y como están ciegos para ver otras soluciones, piensan que nos negamos a hacer lo que quieren sólo para fregarles más la existencia, aunque su solución pueda agrandar más el problema.

Por lo regular yo tomo una filosofía medio hippie frente a dificultades muy grandes (una cosa es que la sepa y otra muy distinta llevarla a la práctica, pero saberla aligera la carga):

1. Si el problema tiene solución, ¿para qué te preocupas si tiene solución?

2. Si el problema no tiene solución, ¿para qué te preocupas si no tiene solución ni yendo a bailar a Chalma?

3. En conclusión (una enseñanza de mi maestro de biología del CCH, de esas que valen oro) NUNCA TE PREOCUPES; OCÚPATE.

PD. Tal vez ayude el ya no ver nada que tenga que ver con superhéroes, o bien tomar la actitud de Peter Parker en Spiderman 2, cuando decide dejar de ser Spiderman… ¿qué paso con lo de olvidar a superhéroes?... ¡rayos y centellas Batman!…

… de acuerdo, simplemente no tengo remedio.

jueves, abril 15, 2010

!Se me antojó una mazorca¡

No juzgar a un libro por la portada, ¿lo han oído?, seguro que sí y prometo recordarlo la próxima vez, pero aclaro que sólo es aplicable para impresos y no en seres vivientes y parlantes.

Desvanecidos Difuntos, es un pequeño ¿cuento?, ¿novela?, lo que sea, lo tengo en mi librero desde hace ya mmm… muchos años, lo había intentado leer una vez, pero como el autor es Paco Ignacio Taibo II y está lleno de palabrotas lo boté con apenas dos páginas leídas (antes era una ignorante y me persignaba por cualquier cosa… vaya, me persignaba, en verdad deben de ser muchos años… mejor concentrémonos), pero como se me están acabando los recursos literarios empecé a hurgar en mi librero y ayer leí Pedro Páramo que me dejó un poco paranoica y tratando de demostrar que yo y todos los que me rodeaban no estaban muertos y aquí les dejo un consejo: si quieren permanecer vivos no traten de probar que los demás están muertos pinchándolos con un alfiler.

Me gustó Pedro Páramo y mucho, así que ahora agarré Desvanecidos Difuntos y apenas llevó como una hora y ya voy la mitad, es tan divertido pero hay que recordar que no es bien visto que uno se ande carcajeando sola, más en el comedor que está vacío y hay psicólogas analizando mi personalidad y que se les ve en los ojos el deseo de encerrarme en un psiquiátrico y pincharme con una vara… no sé si exactamente en ese orden.

Mientras hacía aun lado el ejemplar para poder contener la risa me dispuse a distraer mi mente con cualquier cosa y entonces noté la piel de mis brazos. Estoy usando una blusa blanca lo que se supone hace que te veas mas clara o mas morena, dependiendo, pero no soy ni una ni la otra, ja, mi piel se ve rosa, algo así como el color interno de algunas guayabas que se ven rosas y son deliciosas.

Nunca me ha gustado que mi piel se vea morena, siento que no me queda bien, no es que sea prejuiciosa por el color de piel, pero en lo particular no me gusta cómo se me ve a mi, pues bien, desde hace algún tiempo evito el sol que de por si detesto, pero ahora lo hago teniendo otro motivo y es que esperar a que no tenga un efecto sobre la piel después de pasar mas de tres horas diarias en el sol jugando domino y baraja en las mesitas de la facu es de ignorantes. Oye, faltaba nada más el bronceador.

Total, que con un año de mantener esa tonta costumbre se me hizo la piel muy morena, además de que quedaron marcadas, quizá para siempre, hasta donde me llegaban las mangas de las playeras y eso no se ve muy bonito.

Entonces cuando hay sol llevo cubiertos los brazos, cuando no hay, bueno, es motivo de celebrar.

Yo esperaba, quizá no un tono blanco, pero si algo claro, jamás me imaginé que fuera rosa, no sé, se ve extraño, anormal, como si no fuera suficiente ser rara por dentro, también lo revelo por fuera.

Mientras hoy trataba de ignorar la radio, (y es que prefiero sobreponer un ruido por sobre las voces de los temerrucos o cualquier otra agrupación que me exaspera puesta por los individuos de almacén) escuche una anécdota que me recordó un poco una personal.

Soy claustrofóbica, o por lo menos presento algunos síntomas cuando me siento encerrada en un lugar con poca ventilación y pequeño, como el hecho de que no puedo respirar, pues bien, esta experiencia se vino a hacer realidad hace unos tres años (creo que es hora de dejar de hablar de años, fechas y edad), trabajaba en un ciber en vacaciones, pues estudiaba.

El local yo lo cerraba por dentro y salía por la puerta de la casa donde se encontraba y cuya dueña era la suegra de mi jefa, pues un viernes se les ocurrió salir a todos, cosa que a mi no me extrañó, pues era algo común.

Alrededor de las nueve de la noche cerré el local y cuando estaba dispuesta a salir de la casa me encuentro con que la puerta estaba cerrada con llave, la cual no tenía. Marqué al celular de mi jefa y mi preocupación se asentó cuando lo oí timbrar dentro de una habitación. ¡Esa maldita maña de no cargar con el celular!

No sabía qué hacer, pues no podía localizar ni a mi jefa ni a la suegra y yo encerrada. Comencé a caminar en círculos por el muy reducido local tratando de buscar una solución, pero cuando sientes que te ahogas como que tu cerebro no funciona muy bien.

Esa noche fue una de las que he maldecido a medio mundo por orden alfabético, pues no quería que nadie se me olvidara. Total que dos horas después en que casi enloquecía, bueno, tal vez ese es el origen de mi locura, pues también fue cuando me percaté de que oía voces y casi me sentí Mort Rainey de la Ventana Secreta, pasó, por pura casualidad (no creo que satanás haga valida la oferta de mi alma por salir de ese lugar ¿verdad?) el hermano de mi jefa, quien se dio cuenta de mi locura estado y me ayudó a salir.

Al día siguiente me quejé y mis maldiciones aumentaron exponencialmente cuando al contarles lo sucedido se morían de la risa, como si quedarse encerrado fuera algo gracioso para un claustrofóbico. Recuerdo que toda la semana siguiente compraba todas las noches un elote imaginando que provenía de un jardín secreto en el cual estaban sepultados los cuerpos de mi jefa, su suegra y su estúpido marido.