miércoles, julio 29, 2020

Esto es una...

Quisiera escribir que estoy mejor, que la dosis del tiempo está surtiendo efecto apagando un poco cada día el infierno en mi interior, que entiendo que con paciencia algún día podré recordarte de forma sana. Que cada día es mejor.

La realidad, esto es una mierda.

Nada se acomoda, nada mejora.

Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Sigo preguntándome si aquello que te mata se toma su tiempo para hacerlo lentamente. Nadie hizo esa aclaración. ¿Viene en letras pequeñas?

Vivo en dos estados que sé no son para nada sanos: negación y ansiedad.

Estoy taponeando pobremente una presa que se desborda a cualquier leve descuido y duele como los mil demonios.

“Los corazones pueden romperse. Sí, los corazones pueden romperse. A veces pienso que sería mejor que muriésemos cuando lo hacen, pero no lo hacemos”. (Stephen King)

Hoy soñé contigo. Cuando desperté aún sentía un leve remanente de tranquilidad. Quise tratar de recordar lo que había soñado pues la sensación que había dejado era agradable, luego caí en la cuenta. ¿Cuántas veces se puede seguir rompiendo un corazón ya destrozado?

No creí que fuera posible sentir de nuevo el desgarre, pero !vaya que si lo sentí!

Sin poderlo evitar  las lagrimas salieron y el ataque de ansiedad se abrió camino. La familia me esperaba para el desayuno y con todas mis fuerzas reprimí todo lo que pude. Obviamente fue muy poco y en cuanto tuve oportunidad me escabullí alegando tener trabajo. 

Los cigarros se acabaron y terminé golpeando la pared con fuerza contenida, no quise espantar a mis chamacos. Mi Cas sabe perfectamente cuando estoy mal y se espanta, me mira con sus ojos redondos con miedo en ellos. Ese día me oyó gritar y llorar, creo que le provoqué un trauma.

Estoy esperando a que sea seguro salir para comprar una cajetilla nueva sin que la familia se entere. Es lo malo de tenerlos justo en frente, aunque no sé dónde estaría sin ellos.

Sé que necesito ayuda, esto no lo puedo hacer sola. No sé cómo hacerlo. ¿Sabes por qué no busco ayuda? Una voz cruel en mi cabeza me dice que no la merezco, no aun. Sé lo que hice y sé que merezco un castigo. También sé que eso está mal y debería de tratar de salir del hoyo. Es un círculo vicioso, de mis favoritos.

miércoles, julio 01, 2020

Distracciones

La mejor forma de construir muros es evitándote.

En las últimas semanas encontré algo con qué obsesionarme, me funciona como si fuera una droga.

Descubrí en los días recientes que el dolor se acentuó en la boca de mi estomago para no irse. Todo el tiempo está ahí esperando un momento de descuido para hundirme en una oscuridad que, si dejo que me atrape, no podré salir. Sé de lo que soy capaz, conozco mis limitaciones y mis alcances, sé que si dejo que la idea sobrepase cierto límite no habrá nadie que me detenga para terminar de una vez con este infierno. De forma permanente. No soy estúpida y sé que no lo debo hacer. Aunque tal vez lo soy por no hacerlo.

Este pesar se hace insoportable en ciertos días. En estos días quiero llorar todo el tiempo, quiero dejarme caer por completo y eso me da miedo, no por mí, me da miedo el dolor que voy a causar a todos, la carga que sería para todos. Tú sabes bien que por eso me detengo, pero cada vez el esfuerzo que tengo que invertir en no dejarme vencer es cada vez mayor y, la verdad, ya estoy cansándome de hacerlo.

Como soy experta en hundirme en mundos alternativos y es la única forma en que puedo controlar a mi perversa mente y me hundí en la lectura, pero sus efectos son sólo momentáneos por lo que debo de estar pegada, literalmente, cada momento del día en las palabras y crear una obsesión que parece más bien actuar como una droga que me mantiene alejada de mi yo, pero al segundo que despego mi mirada de las páginas la pesadumbre está ahí en mi estomago a la espera de cualquier brecha para colarse dentro de mi pecho. Ya te imaginarás que el simple echo de probar bocado me trae a la realidad y eso impide que siga comiendo. Con mucho esfuerzo lo hago para no preocupar a los papis, pero me pregunto: si el simple hecho de comer me está matando, ¿cuál es el punto de hacerlo?

El sábado fue un día particularmente malo. Todo el tiempo el ansia, el temor, el "para siempre" me estaban comiendo pedazo a pedazo. Nemo se fue a maullar a tu cuarto con mucha tristeza, todo el día estuvo muy inquieto y traté de distraerme. 

Estaba viendo el capítulo de Sens8, en donde Lito está en el museo de Diego Rivera y ¡Santos infiernos malditos! Recordé todo lo que hicimos ese día y el porqué me llevaste a la casa Azul de Frida Kahlo. Habíamos estado peleando, teniendo tantos problemas y lo hiciste sólo porque sabías que a mí me gustan esas cosas. Gastaste todos tus ahorros en organizar un día perfecto para mí y que ya no siguiéramos molestas la una con la otra. Te esforzabas tan duro que al principio fue incomodo pero después decidí poner de mi parte. Querías comprarme todo lo que veía y al final nos ofrecieron el viaje al de Diego Rivera. ¡Por todos los dioses! es tan maravilloso, caminamos junto con el guía absorbiendo cada palabra, maravillándonos tanto con lo que nuestros ojos veían que todos nuestros problemas y discusiones se fueron muy, muy lejos. Era solo un día para nosotras.

Compraste varios cuadros de Frida. Cuadros que ahora cuelgan de las paredes recordándome, de nuevo, que no vas a estar. Que ya no estas y no vas a regresar.

¡¿Qué mierda es esta?!

Todo es doloroso, todo es peligroso.

Mi mente se desató, creo que es su forma de superponerse y contrarrestar los muros y distracciones que me impongo. Ahora cada momento me trae los peores recuerdos, las peores perspectivas que evito considerar. Mi mente quiere hacerme pagar por todos los errores evocando mi infierno personal en cada oportunidad que tiene.

"Depression in living in a body that fights to survive whit a mind that tries to die"

Fights. Tu tatuaje me da una bofetada: "Nunca te rindas sin dar la pelea". ¿A caso sabías que algo así iba a  pasar?, ¿por eso lo elegiste?, ¿por qué no otra frase, por qué no una figura, por qué precisamente eso?, ¿el mensaje es para mí?

¡Qué narcisista soy al pensar algo así, ¿no?!

Y luego viene la culpa. Justo ayer fue un día relativamente bueno. Mis emociones parecían completamente selladas. No podía sentir nada, pero ¡Ay mi cabeza! me empezó a recriminar por no sentir nada evocando el peor día de mi vida. Traté de callarla lo más que pude, pero al final de día la culpa era insoportable, entonces puse las canciones prohibidas. Un leve pesar se expandió aliviando la culpa, pero atormentándome como siempre. Afortunadamente el cansancio vino al rescate. Si he dormido tres horas seguidas por día durante las dos ultimas semanas es mucho, el cansancio empezó a vencer a mis ojos a las 11 de la noche quitándome el tiempo para seguir torturándome de una u otra forma.

Dian dice que tengo que dejarme caer, un día, que todo sea lágrimas y mocos para exorcizar todo lo que tengo dentro. No puedo hacerlo. Primero: no quiero causar pena en la familia porque sé que se preocuparían, sé que con hacerlo yo misma abriría la herida que dejaste en cada uno de ellos; segundo: porque sé que no voy a levantarme, una vez que me deje caer no voy a querer salir y la idea que estoy tratando de mantener a raya va a ser la única luz que pueda ver en medio de esa oscuridad, y no debo hacerlo.