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viernes, diciembre 10, 2010

Día Borrascoso


Soy torpe por naturaleza, hábil por conviccion...

Partiendo de ése principio el día de ayer se desarrolló de la siguiente manera:

Salí de casa de tía March tarde, como siempre y me dirigí al centro de labores. Las dos terceras partes del recorrido lo hice sin percances. Cuando me encontré ante el dilema de si usar la diligencia o terminar mi recorrido a pie mi primer instinto a las 8:25 de la maña era tomar el carruaje que me deja justo en la entrada, pero ya ves que en estos tiempos de invierno el dinero escasea y quiero ahorrarlo para comprar leña, además de que me agrada caminar en el frío con las manos congeladas aun con guantes, las mejillas coloradas y los cabellos alborotados, porque hacía un aire que dejaba congelado todo a su paso.

Caminaba feliz recorriendo los caminos del viejo Londres cuando desaparecí. De seguro preguntarán: ¿Cómo que desapareciste, Jo? Sencillo, en una esquina resbalé por la capa de hielo sobre el piso, seguramente formada durante la primer nevada de invierno, así fue que pese a mi agilidad forzada terminé con una rodilla y una mano sobre el piso riéndome de mí misma. Afortunadamente en Kent era demasiado temprano para que mucha gente se percatara. Salvé la tostada con mantequilla que Hanna siempre nos prepara a Meg y a mí, lo cual fue una suerte por la costumbre de no pasar a desayunar.

Ya instalada y en medio de mis labores matutinas el frío y mi adicción me hizo prepararme un delicioso café, de esos de los que soy experta y alabaron tanto en el día de campo con Teddy y Brooke pero el telégrafo sonó y tuve que dejar la taza con demasiada fuerza por lo que chorreó su contenido sobre mis apuntes de los pequeños cuentos que estoy haciendo y ahora me veo en la necesidad de pasar a limpio.

Casi dos horas después y debido a fallas con mi equipo de trabajo me vi acompañada de seudoexpertos, pero la impresora necesitaba papel y por mi prisa tropecé con los cables del telégrafo el cual fue a dar al piso desparramándose todas sus piezas y yo logré salvarme por sujetarme de la mesa cercana.

Meg me llamó y me platicó sobre su decisión de no presentarse a laborar en casa de los King, debido a que la harán trabajar el fin de semana; eso o la van a convidar para la cena en aquella casa. Le pediré a Laurie que pase a verla para que tenga alguien con quién bailar los valses que toquen aquella noche y de paso me cuente la velada.

Ojala Meg no se deje seducir por las vanidades como la última vez que fue a un baile fuera de casa.


De salida pasé a comprar unos víveres y en aquel lugar al tomar un par de conservas se vinieron abajo los cereales. El caso es que regresé a casa de tía March prácticamente ilesa, sin contar claro, el golpe en la rodilla.


Y es así como es que hay días en que una no debió de haberse levantado de la cama.

jueves, noviembre 04, 2010

Talón De Aquiles

En el CCH estudié griego, porque en esos momentos estaba en la fase ER (aún no existía House), y bueno, es una asignatura no obligatoria pero sí importante para la medicina, además ¿adivinen quién me dijo que la estudiara? Mi Demonio, por supuesto.

Durante el primer semestre me traumé con sus cinco acentos en la misma palabra, ya no sabía cuál era el que se pronunciaba largo, cuál más fuerte o cuál se ignoraba. Me fasciné aprendiendo sus letras raras y poder leerlo, aunque sin la entonación adecuada ni el significado, pero podía distinguir las letras, y para las matemáticas, vaya que te ayuda el identificar aquellos símbolos.

El segundo semestre mejoró considerablemente, el profesor era joven, alto, simpático y de buen ver. Las clases se hicieron más livianas, se organizó una obra teatral donde participé tras bambalinas (una combinación entre guionista, directora y críticona) y se hizo una colecta para la operación de un cachorro cuya columna se había desviado y corría el riesgo de quedar paralitico o muerto. Igual y no tenía qué ver con la clase. Ni con el post.

Durante la clase se hacían lecturas de la mitología griega, muchos y varios personajes reales y ficticios desfilaron por el aula, filosofías y perspectivas. Creo que en sí la clase era bastante interesante.

Una historia tradicional es la de Aquiles, Troya y etcétera. Por si hacía falta, en esos tiempos se estrenó Troya con Brad Pitt y Orlando Bloom y la cual vi tres veces (gracias a la cercanía del cine).

Una de las leyendas sobre Aquiles es que fue bañado en la fuente de la inmortalidad, por lo que se le creía algún tipo de Dios, pero como se supone que para sumergirlo en el agua lo tomaron del talón y obviamente fue lo único que quedó fuera del agua, éste se volvió su mayor debilidad, el famoso Talón de Aquiles.

Todos tienen uno, yo tengo el mío. Bueno, en realidad si hablamos de talones, creo que tendría más parecido a un pulpo, pero hay que enfocarnos en un problema a la vez. Por lo regular mi premisa es: Yo no tengo defectos, soy diferente. Cuando dicen que soy diferente yo digo que soy Peculiar. Cuando me dicen que soy peculiar, yo digo que soy única. El punto es no quedarse callada ¿cierto?

¡Vaya, cómo le doy vueltas al asunto!

Lo diré de este modo, si encontrara una lámpara mágica y me diera tres deseos, pediría un concierto privado con Tilo Wolf, un viaje a Londres sobre Witherwings (Buckbeak pá los cuates) y cinco centímetros más de estatura. Sé que exagero, uno sesenta no está tan mal pero es que al parecer todo mundo ya mide más de uno setenta. 

Durante mi recorrido por CU, con lo de las ofrendas y todo eso, me vi envuelta en una muchedumbre donde me sentí como hobbit esquivando orcos. Bueno, algunos en la muchedumbre sí parecían orcos y sin disfraz. Si a eso le sumas las decenas de extranjeros donde la estatura mínima es uno ochenta, pues mi ego salió medio raspado.

Todos son jodidamente altos. Ni siquiera el escenario servía para que pudiera ver los espectáculos ofrecidos, así que para ocultar mi talón, yo era de las que se sentaba sobre el pasto, así mi corta estatura quedaba bien disimulada, y estaba más cómoda. Supongo que no estuvo tan mal.

Mi madre me decía que si quería restar mi enanura jugara basket, pero cuando lo hice (en secundaria) quedó claro que yo no había nacido para tal deporte. Era buena arrojando el balón, así que lo intenté en voleiball y americano, este último fue donde tuve mejor futuro: 1 partido y después se acabó el año. De todas formas no soy muy afecta al deporte, así que supongo que no importa.

Detesto caminar junto a alguien más alto que yo, porque resalta aquello que no me gusta y aunque sé que existen los tacones, pongo en prioridad mi torpesa y la salud de mi columna.

Mmm, supongo que esto es todo lo que quería decir.

PD. En realidad es uno de los talones menos problemáticos, pero por salud me reservo el derecho de callar aquellos que me causan más problemas, como el hecho de creer en la navidad o mi tendencia a complicarme la existencia; tomar la decisión equivocada para cosas simples, la tendencia a ser voluble o lo que me cuesta tomar decisiones, pero esos no los voy a mencionar.

martes, agosto 24, 2010

El Club

Voy a fundar un club, un club de esos en que los miembros terminan contándose sus penas y abrazándose, llorando y para cuando tengan miedito, o se sientan inseguros o que alguna jovenzuela no los salude de beso, puedan hacer una reunión de urgencia y ofrecer apoyo incondicional. Imbéciles. Aquí el anuncio: 

Club Lady-Boy


¿Se siente sólo?
¿Siente la necesidad de una amiga, novia, whatever?
¿No tiene los pantalones suficientes para tratarla?
¿Lo ha rechazado de mil formas pero usted insiste?
¿Le da miedo quedarse sólo con aquella chica?
¿Pone a todo volumen canciones de banda que ella no escucha?
¿Le hace falta un reboso para cubrirse el rostro frente a ella?
¿Necesita el apoyo físico y moral de un puñado de idiotas?
¿Cree que la vida es injusta con usted?
¿Necesita de un tercero para hacer citas, reclamos, conversaciones?
¿Necesita que alguien lo defienda?
¿Es usted un imbécil?


Venga con migo, tengo el club ideal para usted Lady-Boy.


Los beneficios que ofrece el Club Lady-Boy:

1. Curso para hablar mediante sonidos guturales (shh,shh; fiu,fiu; ejem; etc.)

2. Libro de consejos mediocres para toda ocasión.

3. Juego profesional de tapones para oídos.

4. El manejo de diferentes aparatos electrónicos para la comunicación, ya sabes, por lo de preferir la comunicación  no personal o acompañado de un puñado de maricas iguales que tú. Si no lo posees, en el club se te proporcionará uno.

5. Reboso de diferentes colores para cuando te de el ataque de pena e inseguridad.

6. Manual de Las Risas Más Estúpidas.

7. Manual de Las Preguntas Idiotas Vol. 1 y 2.

8. Klenex para toda ocasión.

9. Curso de Cómo Vengar Las Desilusiones Ajenas.

10. "Amigos" sin vida propia para que te ayuden con la tuya.

11. Bonus: Un Emo con todo y sus pantaloncitos apretaditos, pelos sobre el rostro y las ganas de suicidio, por si el curso falla que siempre tengas una opción.

Si tú, el vecino, el amigo de un primo de un vecino contestaste "Sí" a alguna de las preguntas inscribete ahora mismo. Si dejas pasar tiempo los lugares se pueden acabar.


Llama ahora a los teléfonos:

01-800-soy-un-marica ó 01-800-soy-un-imbécil

Comunícate por vía Web:

soyunmarica@maricasunidos.com

No pierdas tu oportunidad de dejar de ser un marica y convertirte en todo un Lady-Boy.




PD1. Lamento el rosa friega-retina, pero creo que era necesario.

PD2. Para mí Marica No es sinónimo de Homosexual.  

PD3. Me pongo ingeniosa cuando me exasperan. ¡Carajo!

PD4. En verdad estoy encabronada.

PD5. No escribo más o esto se va a volver lenguaje tepitero.


domingo, agosto 15, 2010

Inesperado

Pensaba narrarles los dolores de cabeza que provoca el no tomar café, o que terminé celebrando un cumpleaños olvidado o que justamente hace año estaba tan ebria que terminé haciendo frente a todos lo que normalmente hago sola en la intimidad de mi cuarto, pero en lugar de eso les voy a narrar un cuento.


No era la primera vez que sostenía una conversación parecida, por lo cual ya tenía las respuestas y reacciones programadas, listas para decirlas en los momentos precisos. También estaba preparada para escuchar las críticas y reprimendas que recibiría. Incluso a su mente ya venía la típica frase "No es para tanto", pues le parecía una verdadera exageración absurda tratar ese ligero tema.

"La lluvia no es un mortal ácido, simplemente es agua"

Ésa era la única contestación que en verdad quería decir en voz alta, pero la educación y los buenos modales la detenían. Una parte de ella le decía que no era prudente decirla.

Tomó aire y esperó a que aquella conversación terminará de una vez por todas. Simplemente quería regresar a su escritorio y terminar la lectura en turno.

-Te vi salir en medio de la lluvia- decía su jefe mirandola a los ojos. Siempre lo hacía- ¿Te mojaste mucho?

-No- contestó ella con desgana.

-¿Traes paraguas hoy?- insistió con voz amable.

-No, no me gustan- contestó ella. Esperaba la crítica o la reprimenda y el sabio consejo de "deberías traer uno", pero no estaba preparada para lo siguiente.

-Te gusta la lluvia.

No fue pregunta, fue la afirmación de un hecho. Ella se quedo contemplando aquellos ojos claros que la miraban, no con crítica o pensando que era insensata. No había en esos ojos nada más que comprensión y tal vez algo de fascinación, por lo que ella se limitó a asentir.

Por primera vez se sintió observada por él y es que siendo sinceros, muy pocos logran percatarse de cosas tan sencillas como el simple gusto de caminar bajo la lluvia, sin prisas, sin tratar de protegerse; muy pocos sólo ven a la chica rara que no se comporta como los demás; muy pocos son capaces de percatarse de que a ella le gusta el agua en su piel, la sensación de frescura, la sensación de que por un momento puede sentirse como una persona diferente al resto del mundo.

Tardó varios minutos antes de dirigirse a su escritorio y tomar su libro con una sonrisa en el rostro, contenta de que alguien la hubiera dejado sin palabras.


martes, junio 22, 2010

¡¡Necesito Una Agenda!!


¡Lista, lista...!

-Necesito una agenda (Marcia, ya tienes dos agendas, ¿para qué quieres otra?). Necesito una agenda para usarla como agenda, las otras dos no las uso como agenda, por lo tanto, no son agendas y necesito una.

-Todos mis compromisos los anoto en un calendario en mi cuarto, y si fuera de bolsillo sería una agenda, pero el calendario no es de bolsillo, por lo tanto, no es agenda y necesito una.

-Los compromisos o cosas que surgen sin previo aviso las anoto en papelitos, los cuales en su mayoría terminan extraviados en mi bolsa y por lo regular los encuentro un mes después y si me va mal, una hora después de su fecha de vencimiento, por lo tanto no son una agenda y necesito una.

-A cabo de hacer una cita que después de un momento se volvió doble, con personas diferentes, en lugares diferentes (por lo tanto, Karolina, eso de cambiar de mesa y las excusas para desparecer como en las películas no es un buen plan) y como no tengo agenda la programe incluso para la misma hora. Tal vez mi mente cree que recicla el tiempo pero mi mente hace citas dobles, por lo tanto no es una agenda y necesito una.

-La Voz es buena recordando cosas, pero La voz sabe tanto como yo y recuerda tanto como yo, por lo tanto no es una agenda y necesito una.

-...

Esto más que lista parece una "Oda-a-la-agenda", y es que La Voz que es quien se encarga de las administraciones financieras necesitaba un memo (memo como documento, no un Guillermo... ¡Odio a los Guillermos!) para aprobar el gasto y ya que estamos de acuerdo de que es muy necesaria y de que el gasto está aprobado y autorizado sólo me queda decidir a quien voy a dejar plantado.

Compromisos para el sábado, que es el día de la cita doble, Pros y Contras:

-El sábado planee ir a comer con Tiffa (le debo una comida y es hora de pagarla)

-Hice una cita para salvar lo que queda de una... mmm, ¿qué nombre se le puede dar?... ¿amistad?, no nos hemos hablado durante bastantes años, ¿relación?, puede dar pie a malos entendidos, pero no sé que nombre ponerle.

-Tiffa se va a quedar en mi casa debido a gran cantidad de cosas que hacer.

-A Tiffa la veo seguido.

-A podría llevarme a comer y yo no gastaría.

-Tiffa me mataría si la planto, además no es muy agradable que te vean comer, por lo regular, cuando tengo la atención sobre mí suelen pasarme cosas no muy oportunas.

-A aún se encuentra sentido y La Voz me ha estado molestando. A veces es tan desesperante.

-Con Tiffa puedo ir de compras después de comer, aunque no por mucho tiempo pues el sábado...

...Oh-Oh, acabo de recordar, el sábado hay planeada una visita familiar a una prima que acaba de ser madre de nuevo (¿Ven la urgencia de la agenda? ¡Carajo!)

(Ahora entra en juego la visita con mi prima)

-Ok, considerando la visita familiar, en casa de mi prima siempre hay bebida (la balanza se inclina bastante con ella

-Hay otra prima casi de mi edad y con quien hice el pacto de nada de matrimonio que hace bastante tiempo no la veo, y tengo ganas de verla (en realidad es porque mi madre empezó a hacer apuesta a ver quién podría ser más tolerante al alcohol, y digamos que tengo la duda)

-Tiffa puede acompañarme a la visita familiar y ayudarme con el dilema de los alcoholes (competencia sana entre familia, fomenta las relaciones entre primas y el bolsillo para la ganadora).

El punto es que necesito una agenda urgentemente y aún no decido a quién plantar.

Un Silencio No Muy Bueno

Ah, qué curioso, a veces no extrañas las cosas hasta que te suceden de nuevo y entonces te preguntas: "vaya, ¿cómo pude vivir sin eso?"

Lo cierto es que hacía mucho tiempo que alguien no me decía "Eres rara" no en la connotación de verte como un fenómeno, sólo que para mí, quien me diga esa frase es como si me hiciera un cumplido..., sí extraños cumplidos...

Como cuando un compañero de la facultad nos decía a Tiffa y a mí "Loosers", era muy gracioso... bueno no tanto, porque el infeliz nos lo gritaba desde medio salón cuando todos entraban a laboratorio. Ah si, ya recuerdo, todos se nos quedaban viendo, pero linda fue la venganza cuando un día que teníamos que entregar proyecto a él se le hizo tarde y lo engañamos diciéndole que el profesor ya había pasado lista y lo animábamos para que fuera a arreglar su asistencia y ni siquiera la había pasado, cuando iba a medio camino Tiffa y yo le gritamos "Looser" y todo el salón escuchó... si una de las grandes carcajadas de la vida..., vaya, no se ve tan genial como aquel día. Entonces ¿Porqué me reí tanto?

Bueno, volviendo.

Me volvieron a decir "eres rara" y yo lo agradecí.

Esto fue una clase de reencuentro (nada de ex-novios, ya aprendí que eso no se hace), pero digamos que fue agradable hasta que surgió una situación algo incomoda y es aquí donde viene mi frustración y la necesidad de escribir.

Es agradable que después de un tiempo las personas te recuerden, aunque no lo es tanto cuando han pasado bastantes años y has cambiado como si hubieras vuelto a nacer, entonces ya no es tan agradable, pues te ven como si fueras la misma antes de desaparecer, creo que esperan a que hayas quedado detenida en el tiempo, pero lo agradable de este reencuentro es que se adaptó muy bien a lo nuevo, digo, no cualquiera te dice "eres rara".
Si, siempre me gustó su perfume e incluso hice trampa para poder olerlo mejor, y fue agradable, varias horas conversando en diferentes ocasiones  y todo iba perfecto hasta que dijo algo que casi obliga a que salga corriendo si es que lo hubiera tomado en serio desde el principio (si, me declaro culpable de que ese es el motivo del abandono del blog, pero no lo vuelvo a hacer. O intentaré no hacerlo)

Normalmente me hubiera reído de semejante ocurrencia, pero me agarró tan desprevenida que me quede callada un buen tiempo tratando de leer en su rostro señal de broma, pero no, fue todo lo contrario, se molestó y bastante. Traté de hacerle saber que me agradaba pero su molestia fue muy grande y ahora me siento algo frustrada y siento que no es para tanto pero creo que a él si le importó mi silencio y ahora ya no me habla.

PD: Sé que la mayoría de mis lectores son hombres, pero si llega alguna chica, o si algún día les hace falta, descubrí un truco para alejar a aquellos acosadores incómodos (admito que también hay acosadoras más que incómodas). Hoy al llegar me encontré con un chico en el pasillo que me agrada un poco más que los demás, y estuvo conversando conmigo un buen rato, pasó otro que  me cae realmente mal y nos vio. Su expresión me hizo el día.

lunes, junio 14, 2010

¿No sé divertirme?

Éste post es un hijo que nunca debió haber nacido, ¿por qué?, sencillo: A nadie le interesa. Lo veo como un feto que se negó a morir y que ahora mi reputación depende de su vida, o una fotografía como prueba de que sucedió... estoy desvariando, vamos al punto.

Todo mundo sabe cuan esperado era el sábado para mí ¿cierto?, no se hagan yo sé que sabían, vamos, digan que sí, al fin ni siquiera los estoy viendo... al carajo si no lo sabían, ya se los estoy diciendo ¿no?: El sábado era muy esperado por mí. Punto.

Sábado, 7:51 am. Mensaje Tiffa:... carajo, lo borré, pero aquí va la idea: Se cancelan planes, estoy con...

La verdad no seguí leyendo porque aunque lo hiciera no iba a cambiar el hecho de que me iba a dejar plantada por tercera ocasión, además el mensaje estaba entregado y recibido y maldecido: ¿A quién carajos, en su sano juicio despierta a su supuesta "mejor amiga" a las 7:51 am?, este pasó a la lista de cosas imperdonables, justo debajo de haberme obligado a quitarle un alacrán de la espalda, Oh sí, historia de terror, y los mensajitos a media madrugada (comprendase media madrugada de 2:00 - 8:00 am).

Cerré el celular de golpe y prometí quitar la canción de A Wonder World de RHCP (cosa que no he hecho), porque eso de la guitarra eléctrica a esas horas de la mañana no suena tan genial como en el día.

8:00 am. Los intentos de recuperar el sueño se ven frustrados porque Ann maldecía muy alto.

8:15 am. Demasiado mal humor así que me despabilé y comencé a hacer planes de emergencia:

Quedarme en  casa. ¿Estas demente?. Yo no quiero quedarme en casa. Los muros se cierran, me asfixio, no puedo respirar. Nos van a obligar a sentarnos en el sofá. Aceptaría si el sofá estuviera en un consultorio psiquiatrico... ¿nos darían drogas? ¿nos obligarían a decir cuanto nos odiamos a nosotras mismas?... Yo no me odio, no, yo me amo, a mí y a todas... Yo odio a Tiffa. Maldita Tiffa...

8:40 am. Me levanté pues mi sistema necesitaba cafeína para seguir maldiciendo... no, en realidad había que concentrarse en los planes.

9:00 am. Segundo café cargado. Mi madre me interceptó en la cocina y comenzamos a hablar sobre mi futura ausencia e independencia en el tono más amable que fui capaz después de haber sido plantada y despertada. De acuerdo, no fue tan civilizada, pero lo bueno es que no estaba tan mal como para mencionarle que Tiffa me había plantado... de nuevo. Y según la buena Bella, si no te preguntan de nuevo sobre tus planes no tienes porque avisarles. 

9:30 am. Las chicas se pusieron de ingeniosas y ya tenía planes: Ir a la librería, comprar unos cuantos ejemplares (ya que no iba a gastar en alcoholes, la mejor forma de gastar dinero es en libros), si tenía humor, una blusa que había visto hace tiempo, ir a comer a un lindo lugar, ir a mis añoradas y extrañadas Islas o al Centro Cultural Universitario a leer y librarme del ruido de la cuidad por todo el día. Ir al cine quedó descartado al no haber ninguna película deseable.

10:00 am. Llamada de Tiffa: No sé a qué hora me desocupe, pero si puedo hacer algo te aviso, no es seguro...

Bah, era lo mismo del mensaje, lo bueno es que el mal humor iba en descenso.

10:00 am. Progenitora de nuevo, preguntado cuándo Tiffa iba a ir a casa, ¿porqué yo siempre salía de casa?... me hace sentir como niña pequeña que necesita pedir permiso. Pregunta a qué hora regreso, contesto que a las diez,y con tono amenazante dice: Pero te quiero aquí a las diez en punto.

Yo: Claro, ¿cuándo he fallado?, te aseguro que estoy aquí a las diez de la noche.

Prog.: bla bla bla...

¡Qué diablos!, ella pensaba que sería del día domingo, nadie sabía que iba a regresar el mismo sábado. Cortesía de Tiffa.

10:30 am. Salgo con algo de bilis pero me alegra la perspectiva de pasar un día completamente sola con mis voces. Ya lo necesitabamos, además había nubes y como ultimamente se me da lo de predecir las lluvias, estaba segura que mínimo estaría nublado por la tarde. Mi humor comienza a reestablecerse.

Hago el propósito de no ver el reloj, por dos razones, la primera, porque Tiffa me lo regaló, la segunda, porque este era un día para mí, sin presiones, sin apuros, libertad total... fallo descomunalmente, eso de ver el reloj se convirtió en un tic, algo que hago inconscientemente.

11:30 am. Llego al paseo de los libros, entre estación Pinosuarez y Zócalo. En definitiva ya estaba de muy buen humor. Me sentía como enana en juguetería viendo los escaparates con los libros, el olor y la tranquilidad ya que no hay mucho publico y comienzo a tener ganas de dar saltitos de gusto al ver cada titulo y cada manoseo a los ejemplares.

12:00 pm. Dentro hay un espacio donde a veces hacen presentaciones, llego justo a tiempo de ver una pequeña conferencia sobre la historia del libro. La mayoría son adolescentes quizás obligados a asistir pues todos están tomando apuntes como posesos y alguno que otro más listo con cámara de vídeo.

12:10 pm. Llega una pareja de personas mayores y se sientan frente a mi.

12:15 pm. La pareja comienza a hablar.

12:16 pm. La pareja sigue hablando aumentando el tono de voz sobre, ¿qué creen?, no, no adivinan: ¡Uñas!, ¡A mí qué carajos me importan sus malditas uñas amarillentas!, Ann los calla un par de veces, pero la ignoran descomunalmente, así que cambio de lugar restregandoles mi mochila en la nuca, me voltean a ver acusadoramente y dibujo una sonrisa más que cínica y con voz envenenada digo muy quedamente: "lo siento" (¿recuerdan lo de "más vale pedir perdón que pedir permiso"?, he ahí la parte practica)

12:30 pm. La conferencia termina y me gustó mucho. Estoy indecisa si quedarme a un taller que se impartirá en 10 min. pero un libro roba mi atención en el escaparate de enfrente: "El Cyrano de Bergerac". Entro a la librería y me quedo babiando, pues tiene una edición del Conde de Montecristo de lujo y tan barata que hasta parece insulto, ambos se me presentan como caminos al paraiso, pero algo era incuestionable: El de la gran nariz nunca lo he tratado personalmente, además Edmundo me jura que esperará hasta que vaya por él.

1:00 pm. Salgo de la librería tarareando y tratando de no llamar mucho la atención por las ganas de tomar mi ejemplar y dar de vueltas, eso quizá lo haga estando sola y rodeada de árboles y rocas (por lo del camino de la serpiente... ah sí, el famoso camino de la serpiente...)

1:15 pm. Salgo a la plancha y hay un sol terrible y muchos indigentes e indecentes en el zócalo. Horrible. Huyo apresurada y mi estomago reclama algo de comida, pero con tanto ente en el zócalo no me dan ganas de buscar comida, así que huyo de la muchedumbre y busco una cafetería, salgo más tranquila con mi americano extra grande... vaya, el tercero del día... y sin haber desayunado, eso en definitiva no se ve muy bien.

1:20 pm. Llamada de Tiffa: ¿dónde estas?

Yo: En el centro.

Tiffa: Maldita, te fuiste sin mi.

Yo: Ah no, te iba a estar esperando hasta que te desocuparas en mi casa.

Tiffa: ¿Dónde te alcanzo?, quiero una blusa.

Yo: En la librería de siempre...

Oh si, iba en camino a otra librería, la librería favorita. A partir de ahora el reloj queda relegado.

Llego a la librería y busco un cuento para mi enano, le estoy inculcando el hábito de la lectura y lo mejor es que a él le esta encantando, y yo feliz de regalar libros y que no sea yo la que se los lea, para eso esta su madre y yo cumplo con mi deber de tía.

Me pierdo viendo tantos títulos hasta que veo a mi Cyrano en pasta dura, maldije un poco pero Fausto de Goethe me ayuda a olvidar. Paso al área de revistas, esta vez la elegida es "La Mosca en la pared" ya que encontré ediciones de Coldplay y Radiohead, de ahí a la sección de revistas alternativas y me paso hojeando Gotica hasta que llega un tipo que se para a mi lado con un delicioso perfume y comienza a hojear también.

Yo me muevo pues esa comunión con las revistas las prefiero con mi propio espacio personal. Veo algunas de ánime, videojuegos, dibujo y comienzo a notar que el tipo va tras de mí hojeando lo que yo dejaba. Eso comienza a molestarme pero lo olvido cuando encuentro una revista de armas y veo a la próxima protagonista de algún libro futuro. Cuando me doy cuenta el tipo esta a mi lado mirando de reojo mi revista. La voto y me alejo pues me siento invadida. Regreso a ver Gotica y cuando noté que venía de nuevo lo vi a los ojos para preguntarle el porqué del acoso cuando me doy cuenta de que era muy alto, el cabello recojido en una coleta baja, moreno pero sus ojos claros, tiene facha de rockero pero inteligente e iba en camiseta y con un libro de Doyle bajo el brazo.

Acosador: Casí a las mujeres no les gusta ésas revistas.

Yo: Soy un caso especial.

Acosador: Tu tienes buen gusto y muy variado: Manga, vídeo-juegos, rock, incluso vi la sonrisa malévola al ver a la Winchester.

Yo: Qué puedo decir, tenía mira infrarroja, doce tiros, ligera, a cualquiera le despierta la imaginación.

Me mira no sé si asustado o intimidado o no sé, agarro mis libros y salgo de la sección con una sonrisa y me encuentro con Tiffa.

Fuimos por las blusas, caminamos como maniacas para buscar comida china, encontramos el restaurante horas después y apenas si picoteamos la comida. Hablamos... bueno, más bien discutimos de la cancelación de planes, porque yo ya no tenía efectivo, ella estaba molida, pues su vecino la había despertado a las tres de la mañana para que lo acompañara por un problema legal de un tercero. Acepto los planes baratos pues en verdad no quiero regresar a casa. Salimos y caminamos al palacio de Bellas Artes y el día comenzó a mejorar, el viento soplaba y ya no había sol, así que nos sentamos en las escaleras y nos pasamos hablando de cientos de cosas hasta que un idiota nos llamo mal educadas y nosotras nos burlamos.

Partimos a su casa hasta las ocho. Afortunadamente Tiffa actuó como patrocinadora, conseguimos bebida, botana (mucha botana) y no nos embriagamos. Al parecer estamos volviéndonos inmunes. Prometemos para la próxima ir por algo más fuerte.

El domingo estuvo mucho mejor. Terminamos a las seis de la tarde paseando por Coyoacan bajo la lluvia y con helado. Como lo prometí, llego a casa a las 9:55 pm. Un correo me termina la noche y ya para relajar pongo a Amy Winehouse y comienzo a tararear, la dejo que suene bajito y termino dormida soñandome en un bar con un martini, junto a un gran piano y el músico del saxofón con una enorme nariz.

Mi hermana cree que soy una mojigata que no sabe qué es diversión. Yo digo que fue uno de los mejores fines de semana, porque no sólo es lo que hice o no, si no porque tomé la decisión de ya no postergar mi salida definitiva de casa, lo voy a hacer, no quiero llegar a los 30 años (Auch!!, ¿tenías que decir la edad, Marcia?) y vivir en casa de mis padres quienes creen que debo de pedir permiso y que no me dejan poner música a la una de la mañana a todo volumen. ¿Y creen que no sé divertirme?