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martes, febrero 22, 2011

Bosquejos

Uno no elige el momento ni el lugar. Tan pronto como llega se va. Si eres lo suficientemente afortunado y medio listo la atraparás entre carbón y papel para después manejarla a tu gusto porque a veces solo conservando su esencia es suficiente. 

Para mí, el momento fue esta tarde mientras escuchaba Slipknot:


El primer momento:

El segundo:


Mi libro: 

Y Elionor, mi taza: 


Anoche me preguntaba el porqué de esta confusión. No he resuelto nada pero pude comprar tiempo... un poco de tiempo para esta cabeza mía...


PD. Nadie aseguró que la inspiración durara hasta estas horas de la noche.

martes, septiembre 14, 2010

Sobre El Pasto

¿Hace cuánto que no me había tirado en el pasto a escucharlo crecer, sin prisas, sin traumas y moqueando? Apuesto a que es la primera vez... sin traumas.

Después de tres semanas de encierro, por fin salí de casa todo un fin de semana y lo mejor fue permanecer en el pasto con un cielo muy nublado que no se decidía si llover o no. Las pequeñas gotas caían en mi rostro y el aire era muy frío. Pese a la moquera que traía y negandome a aceptar que la gripa me había ganado ésta vez (no, no estoy aceptando que me ganó, no tomé medicamentos y ahora sólo tengo un leve moqueo, pero por lo demás como si no me hubiera enfermado) permanecimos ahí toda la tarde.

Lo segundo mejor fue que encontré Mujeres De Ojos Grandes de Ángeles Mastreta en pasta dura y Cumbres Borrascosas de Brontë en edición Porrua a muy buen precio. Y lo tercer mejor fue que el domingo nos dedicamos a ver peliculas mientras armabamos un circuito (me agrada pelar cables) y comiendo helado.

La matiné estuvo conformada por Corre Lola Corre, Si Te Casas Te Mato, con Jennifer Lopez donde decidimos que nos urge un proyecto y a Tiffa le va el personaje de Ruby, por lo de decir "carajo"; El Diablo Se Viste A La Moda donde yo me quedé con en personaje de Miranda Priestly aunque quería el de Andrea, pero digamos que he vendido mi alma por helado así que no desaprovecharía la oportunidad de ser una oportunista, aunque ver el trabajo detrás de la moda, no sé, sigo sin respetarlo mucho que digamos, digo, es sólo ropa ¿no? y eso de llegar a comer casi nada para alcanzar una talla ridículamente pequeña y tus huesos sobre salen de forma alarmante... dejemoslo en que jamás diría que no a una pizza con extra queso y a los churros rellenos. ¡Quiero un churro relleno de lechera o cajeta y crujiente!

Ahora que lo pienso, no sé porqué se me da eso de identificarme con los villanos de las historias, Caroline Bingley de Orgullo y Prejuicio, me sé los diálogos y todo, Bellatrix Lestrange de Harry, puedo reírme exactamente igual; Catherine de Cumbres Borrascosas, creo que ahora mismo me estoy comportando como ella y sin Heathclif, Carrie de King; ésa chica sabía lo que hacía, etcétera, etcétera (quizás no lo hayan notado, pero me he propuesto no ser tan floja y escribir el "etcétera" sin abreviarlo. He ahí la urgencia de un proyecto).

Como sea, el punto es que a veces me agrada tener planes, a veces no, porque no se me dan, siempre cambian.

Ésta vez no era nuestra inteción embriagarnos, ibamos a portarnos bien. Como siempre, pero Dioni nos sonsacó con los alcoholes y Tiffa terminó presentándome al Karma.

Dejé mi mochila al lado del bote de basura. Abierta. Yo  moqueaba repetidamente después de unos cuantos estornudos, por lo que estuve practicando mi punteria, pero resultó que después los papeles que aventaba rebotaban en la esquina de un mueble e iban a dar al interior de mi mochila.

-Marcia- me dice Tiffa entre carcajadas-, te presento al Karma.

Lo que no sabía Tiffa, o ignoraba, es que el Karma y yo nos conocemos desde hace mucho, pero no llevamos una relación muy buena (desacuerdos para decidir lo que es justo y lo que no) y aunque me esforcé por saludarlo con la sonrisa de "largo" no se marchó durante toda la noche, pues hasta los papeles que aventaba Tiffa terminaron cayendo en mi mochila. Maldito Karma.

El domingo tuvimos que salir a un cajero que más bien parecía una cueva en medio del bosque porque "descuidado" o "sucio" no abarcaban lo mal que estaba. Lo sorprendente era que funcionaba.

Cuando terminé las transacciones estaba un tipo afuera y nos dice:

-Se descuidan mucho chicas.

Tiffa me pregunta si nos veíamos muy despistadas, a lo que yo contesté que sí porque no me había dado cuenta de que el tipo estaba ahí.

-Pero no me preocupa- le dije y agarré su brazo, lo sostuve frente a mí apuntando a un enemigo imaginario y añadí amenazadoramente:- Tengo una Tiffa y estoy dispuesta a utilizarla.

Sip, todo ocurrió en la calle.

Si creen que exagero es que no les he dicho que Tiffa, cuando se enfurece, da miedo.

Aún recuerdo un trauma que me originó cuando yo era una jovenzuela pura e inocente en primer semestre en la universidad, por alguna razón ella estaba enojada (Tiffa se enojaba por todo y yo apenas la conocía) y la profesora comentó algo gracioso y todos rieron. Al verla toda sería le señalé el chiste, pues pensé que no lo había escuchado pero giro su cabeza a lo Regan MacNeil y con tono más que lúgubre y amenazador me dice: "A mi no me da risa"

Confieso que quedé traumada, el primer trauma de una serie de ellos que siguieron después, como cuando le quité el alacrán, me obligo a aplastar a una abeja entre mis dedos, obligarme a probar su agua salada para confirmar que estaba salada (y en efecto, estaba salada), regalarme unos aretes, llamarme a las 4 de la mañana, regalarme mi reloj sin ser día festivo ni nada y esto no tiene nada qué ver con lo que estaba escribiendo.

Y todo lo anterior fue para justificar las siguientes fotos que son lo más importante del post, y aún así no son de buena calidad.




Éste árbol se ve genial.

PD1. Sobre la relación nada grata con el Karma: Les pido que si ven por ahí mi "Puente Patrio" lo saluden por mí ya que desapareció. Voy a laborar el viernes y así le dije: "Adios, ve y haz feliz a alguien más crudo que yo"

PD2. Me sentí como la hoja de la imagen, sólo que con los colores invertidos.

lunes, agosto 23, 2010

Misterios

Durante el transcurso de la última mitad de la semana pasada se me han presentado misterios que no he podido resolver, por lo cual pienso hacer lo de Dumbledor y usar mi pensadero. Wait! No tengo un pensadero. Creo que tendré que conformarme con el blog.

Misterio #1: Me duelen mis piernas como si hubiese hecho ejercicio.

Misterio #2: Un deposito bancario inexplicable (aclaro que no me estoy quejando, sólo tengo la duda)

Misterio #3: Inexplicablemente el calendario, la agenda y mi memoria no coinciden.

Misterio #4: Al parecer tengo la habilidad de convertir a los extraños que conversan conmigo en psicólogos. Todos terminan psicoanalizándome y formando teorías sobre mi forma de ser.

Ahora veamos. Las cosas estuvieron así:

A media semana se hizo necesario hacer un reporte sobre mis gastos semanales para comprobar que no hay fugas inexplicables en mis fondos monetarios y que la falta de estos es por mi muy-nada-sabio-hábito-gastador-compulsivo-excesivo.



Empecé por tomar un papelito y hacer anotaciones, pero lamentablemente me dí cuenta que mi memoria fotográfica está tan desarrollada como mi personalidad. Me refiero a qué no tengo idea de cómo funciona, en ella hay datos específicos y exactos de cosas innecesarias, recuerdos no agradables, odios nada productivos y demás cosas que sólo se ven en un desván. Mi memoria selectiva no me agrada.

Uno creería que con la ayuda de la agenda, calendario e incluso con notitas en el Twitter y post en el blog sería suficiente para estimular los recuerdos en mi memoria. Soy una ingenua.

Durante dos días y hasta la fecha aún hay lagunas mentales que me impiden hacer un balance 100% confiable.

El viernes hice la cita con Tiffa para cuando terminarán sus clases, porque sí, así como lo oyen, la mujer que dice que soy la más rara de las dos programó una clase para los sábados, la misma que el día de ayer envolvió sus pesos en el tiket del cine porque se le caía dentro de la sala. Al parecer no sabe que dentro de estas está prohibido dejar propinas en el suelo para la gente de limpieza. Al parecer desconoce las carteras y/o monederos para mantener su capital en un lugar a salvo; como sea, el punto es que dicha cita fue a horas madrugadoras e irracionales para un sábado.

Cuando llegué a CU no había pumas y con el riesgo de llegar tarde me decidí por el caminar un poco. Me sorprendí disfrutando el caminar por CU. En el camino vi una desviación, la cual en los años de mi estancia en la universidad nunca lo había explorado, y tratando de encontrar un atajo me encontré con un camino sin salida. No me preocupe, pues sólo tenía que volver sobre mis pasos, pero se me olvida que el sentido de orientación no se instaló correctamente en mi subconsciente, y hasta que un ciclista estuvo a punto de arrollarme me oriente. El ciclista apuesto me sonrió. Lástima que cuando se me ocurrió sacarle una foto ya se había ido.

Me senté a esperar a Tiffa para que se reuniera conmigo y fui consciente de lo mucho que extraño a la facu, fui consciente que aunque la extraño no me arrepiento de mi decisión, fui consciente de un tipo con gorro que me miraba a lo lejos pasó varias veces frente a mí y me intimido cuando sacaba fotos del edificio y de un árbol en el pasillo.



Después de cumplir con algunas diligencias nos fuimos a desayunar y al cine, en donde tardamos bastante para organizarnos y elegir función. Al parecer últimamente hemos hecho a un lado nuestra actividad de ir al cine, creo que asignamos más prioridad a las necesidades etílicas lo que derivó a que se nos juntaran varias películas que esperamos ver, el problema del tiempo y monetario nos impedían a elegir la función y después de cambiar tres veces de película nos decidimos por Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres. Muy buena y muy recomendable. Confieso que no he leído los libros, sólo el primer capítulo del primero y de verdad se me hacen muy buenos.

Mientras esperábamos la función nos fuimos a dar un breve paseo, durante el cual por mera curiosidad se me ocurrió revisar mi estado bancario, sólo quería comprobar mi nivel de pobreza cuando me dí cuenta de un deposito inexplicable.

El hecho de llegar a tales conclusiones se debe a que el viernes en la noche yo había hecho un retiro, sabía cuánto tenía y para el sábado en la tarde ya estaba el deposito. Con el uso de mi lógica llego a la conclusión de que mis brujerías de hace meses están haciendo efecto ahora. 

Lo demás no fue nada fuera de lo común y acostumbrado como para explicar el misterio #1.

Hoy desperté toda resacosa con unas ojeras que ocupaban gran parte en mi rostro, lo bueno es que Tiffa y mi Sista se apiadaron de mi tan deplorable y penoso estado que me ayudaron con mis quehaceres. Desgraciadamente mi mejoría vino después de que mi intento por mantener lo de mi estomago dentro fallara, pero bueno, después de lavarme la boca durante media hora me sentí mucho mejor. Ahora sólo me queda resolver los misterios arriba señalados... y añadiendo otros:

Miesterio #5: Nunca en la vida me había sufrido de la resaca, y ahora les puedo decir que no es nada agradable. Tengo la duda de si será algo ya común o fue un incidente aislado. Por simple conocimiento tendré que repetir la experiencia para ver si los resultados son los mismos. Como conocedora del método científico, obviamente tendré que repetirlo varías veces. ¡That sounds good!

Misterio #6: ¿Porqué sigo escribiendo en vez de dormirme, considerando que estoy toda desvelada y en unas horas tengo que trabajar?