martes, diciembre 06, 2011

20 Días Y Contando

Pareciera que tengo una vida tan demandante que me impide teclear de manera regular.

Desmentiría lo anterior diciendo que solo no he tenido nada qué decir (lo cual en parte es cierto) pero busco en mi mente las semanas anteriores y ahí están, todas ellas llenas de momentos; buenos y malos momentos que si bien ocuparon mi tiempo en su totalidad ahora permanecen ahí, atrás, en el desván de mi memoria que dice que aquello tiene relevancia pero que igual ignoraré.

Bueno, empecé la cuenta regresiva (20 días) para el término de todo un año lleno de las más diversas situaciones, contratiempos, males y bienes que evito rememorar, porque aunque estoy a punto de cumplir un cuarto de siglo en esta tierra sigo sin poder manejar las emociones que para los demás parece algo "normal", algo que va dentro del paquete de lo que es vivir; para mí siguen siendo cosas extrañas y anormales que no logro asimilar, y como la cobarde que soy, me niego a dedicarle el tiempo suficiente para comprender que pertenezco a esa raza que es tan extraña para mí.

Any way. Lo que quería compartir era muy diferente a esto, pero creo que la carga de fin de año está haciendo de las suyas conmigo y como estoy perezosa para impedírselo, pues dejo un poco de la nostalgia que invade mi inconsciente diciéndome que estoy justo a la mitad del camino, de mi camino con niebla pero que igual podría seguir andando aún con los ojos cerrados porque afortunadamente, cada día estoy más segura de lo que quiero hacer, y eso, mis queridos saltamontes, proporciona la más grandiosa y apacible estabilidad de la que había carecido hasta hace poco tiempo.

martes, noviembre 22, 2011

El Juramento

"Lo voy a querer y cuidar hasta el día en que me rompa una pierna por tropezar con los huesos de cadáveres que haya dejado regados en el cementerio mientras escarbamos buscando a nuestros antepasados."


sábado, noviembre 19, 2011

Tick-Tock

Esperar, esperar y esperar, como quien espera algo. Golpeteando la mesa con los dedos, moviendo incesantemente el pie, mirando el reloj avanzar cada segundo.

Yo espero la nada. Una hoja en la agenda en blanco.

Eso espero y luego lo anoto.

La hoja ya no está en blanco.

Tendré que esperar de nuevo. Dammit!

viernes, noviembre 11, 2011

La Lluvia Es...

Lluvia: Agua que cae del cielo de muchísimas maneras, tantas y tantas, que casi podría decirse que hay una para cada quien y una para cada circunstancia. Se utiliza también como tema de conversación, como metáfora, como mero recurso de la imaginación. De este modo existe:

La que forma charcos y regocija a los niños porque les permite salir a empaparse y a chapotear en las aceras;
y la que pone de malas a los adultos porque a los adultos ya no les gusta jugar y se enferman cuando se mojan;
y la que cae de pie, y la que cae de perlas, la que nos viene como anillo al dedo;
y la fufurufa que nomás se da a desear porque siente que está a pedir de boca;
y la chiquita pero picosa que descompone semáforos y provoca accidentes y apagones;
y la lluvia de los enamorados, que lo mismo acaricia que se envuelve en lágrimas;
...
y la que nos viene encima sin agua va;
y la que vuelve más largas y más grises las tardes aburridas;
...
y la lluvia de estrellas que casi nadie ha visto;
...
y la delas aves que se quedan ahí nomás paraditas, chorreando por todas sus plumas y como diciéndole a la lluvia qué te hice yo para que me hicieras esto;
y la de los que no tiene un paraguas ni una manga de hule ni una muchacha al lado para compartir  la lluvia;
y la que nos deja solos en el mundo bajo un toldito en una esquina;
...
y la lluvia en la playa, que se desata porque enloquece de celos contra la mar;
y la que cae a cántaros o a cubetazos, como gustes;
y la que llueve sobre mojado;
y la que desnuda de sus colores al arcoiris;
y la que manda por delante tamañas nubesotas negras y a la hora de la hora a caso si chispea;
...
y la que primero de hace del rogar durante meses y meses y provoca las sequías y luego se olvida de sí misma y nos desborda los ríos, y nos inunda las casas y nos emperjuicia las cosechas y ya no hallamos la hora de hacerla que se vaya muy por donde vino;
y la lluvia triste de los entierros;
y la que se convierte en adverbio: lluviamente, lluvecidamente, enlluviadamente;
en adjetivo: lluviado, lluviante, enlluvecido;
en verbo: lluviar, enlluveces, enlluvecear;
y la que nos empaña los lentes, nos apaga el cigarro, nos echa a perder los papeles;
...
y la que nos hace ver nuestra suerte en los aviones;
y la que cae justo cuando nos ponemos los zapatos nuevos, el traje nuevo, el vestido nuevo;
y la que como el amo, llega cuando menos se la espera;
y la que como ciertos amores, se evapora tan pronto como llega;
y las lluvias que nos parecen eternas;
y las que permanecen en el olvido;
y las que nos marcan con su recuerdo...

La lluvia, pues, es todas las lluvias. Y es dichosa porque no tiene edad y hace lo que se le da la gana: llega cuando se le antoja y cuando es un capricho de larga. La lluvia es de todos y no es de nadie, por eso anda de aquí para allá, nunca la misma aunque siempre nos parezca igual.

La lluvia, niña que de jugar jamás se cansa, me está tirando sus piedritas de agua contra la ventana.

Diccionario De Juguetería. Agustín Monsreal.

sábado, octubre 22, 2011

Alemanes Y Tatuajes

¿Qué tan retorcido es soñar que tu padre es un soldado Alemán en la segunda guerra mundial  y que intenta asesinar/salvar a su familia porque son judios?

¡Ah! si tan solo pudiera estar segura de las intenciones que tenía mi padre en el sueño, o en la vida real, pero todo no es posible.

Sueños interesantes que no dejan de darme vueltas en la cabeza, como los diseños de tatuajes que creo jamás tendré el valor de hacerme. El último, un hermoso gato negro, el cual, más que por ser en estas fechas se refiere más al hecho de que mi parecido a Bridget Jones va en aumento.

jueves, octubre 13, 2011

No Tengo Amigos

No tengo amigos.

Tres palabras expresando un montón de ideas, pero cuál era el sentido de ellas en esta ocasión. Si lo hubiera podido escuchar, si siquiera por unos instantes le hubiera prestado la mínima atención a su comentario sabría exactamente qué responder ahora.

No tengo amigos.

Lo repetía una y otra vez tratando de adivinar el significado... "adivinar el significado"

¿A caso no habría algo más explicito en tres palabras?, ¿cuántos secretos pueden guardarse en tres palabras? Quizás no muchos, quizás guarde solo uno, el significado literal de la oración, ¿Qué más podemos pensar a parte del sonido de estas tres palabras?

No tengo amigos.

Wow!, una confesión, sin duda, en toda regla. La descarga de una verdad como si fuese un secreto que alguien pueda guardar.

No tengo amigos.

Es obvio que todo mundo puede guardar y esconder algo, pero qué complicado es ocultar una ausencia, ocultar algo que no puedes ocultar porque no le posees. Ocultar huecos es lo más complicado que se puede hacer en esta realidad... y en otras también.

No tengo amigos.

¿Es una ofensa? ¿Cuántas personas hay a nuestro alrededor sin que las consideremos amigos nuestros? Yo mismo estoy alrededor de muchas personas, ¿para cuántas de ellas no soy más que un tipo más? Esta afirmación es una ofensa.

No tengo amigos. 

Proyecciones. No tiene amigos porque no es un amigo. Es regla general querer ser algo que uno no es; os obligatorio desear algo que no está en nuestras manos adquirir. Solo un idiota puede desear algo que ya tiene.

No tengo amigos.

No tiene amigos porque no quiere amigos. No es objeto inalcanzable, no es un deseo irreal y no es tan complicado de adquirir, si no tiene amigos es porque no los quiere. 

No tengo amigos.

Quizá, tristemente, nadie quiera ser su amigo.

... Y entonces con voz amarga soltó el "No tengo amigos" seguido de sonoras carcajadas, por fin había entendido el final del chiste.

miércoles, septiembre 28, 2011

Pastorear Gatos

Organizar ateos es como pastorear gatos... y acomodar a toda una generación de ingenieros para la foto.

Tal vez en algún tiempo atrás había ansiado ser fotógrafa, capturar para siempre un momento entre papel y tinta y quién sabe, tal vez alguna que otra alma en un retrato parecía algo atractivo... durante los primeros cinco minutos que estuve esperando mientras Tiffa estaba disfrazada de algún personaje de Harry Potter.

Es bueno superar los "hubiera". Creo que lo he hecho.

En algún rincón de mi mente, por allá donde guardo la teoría económica estaba una vocecilla que me prevenía el sentir alguna clase de envidia, un "hubiera" al estilo: "si hubiera continuado en la carrera ahora estarías también preparándote para la foto de la generación"

Era como exponer un pedazo de lo que decidí dejar de lado, un pequeño vistazo de lo que me estaba perdiendo y de lo que me seguiría perdiendo, pero me alegró saber que no había nada, no había envidia, no había añoranza ni siquiera un "hubiera", o bueno, tal vez el del tipo: "Yo hubiera venido con pants y tennis, quizás descalza, de igual forma la toga tapa todo. Fools"

Entonces me alegré de no ser fotógrafa, me alegré por Tiffa y me alegré cuando aún me sentí parte de la comunidad universitaria y el Goya aún mueve cuerdas que creí quietas. Solo digo que fue genial.


Ahora el problema acuciante: No he escrito nada, no he dibujado nada, no he pintado nada pero he visto películas como si no hubiera visto el cine antes y he leído uno de los mejores libros de este año Diccionario De Juguetería. Humor sarcástico y pintoresco mexicano que me atrapó con su advertencia: "Apto para todo el público. Si usted no es todo el público, favor de abstenerse de leer", por allá en los años en que el final del tricolor se veía imposible y se añoraba como si su desaparición fuera la respuesta todos nuestros problemas, incluso se pensaba que la leche jamás se agriaría o que Santa Claus podría darse su tiempo para pasar por este país. Puras fantasías como la resurrección de su señor Jesucristo. Amén.


Me parece un fenómeno curioso eso de pensar que un cambio futuro va a venir a arreglar todos los desperfectos cuando en realidad los empeora, o de plano pasa el cambio y nosotros lo vemos por la persiana mientras seguimos desayunando nuestros Zucaritas con plátano.


Como aquella vez en que trajeron mi nueva silla a la oficina y mi jefe preguntó ¿Qué le parece? mientras yo me daba vueltas a media oficina sobre ella. Sip, oficina llena y le respondía que para mi propósito era perfecta.


-Ahora solo deje que Dany se la engrase bien.


Me detuve en seco y tras asegurarme de que me la devolverían enseguida la dejé ir y pedí que pusieran mi nombre.


-Pero esta es solo temporal- dijo mi jefe.

-¡Oh! pero ya me he encariñado y había pensado en ponerle Diddy.


-Creo que tiene una empleada enferma, Señor.- dijo Rox.


_¿Te sientes mal, Rox?- Pregunté preocupada. Digo, si ella se enferma yo haría todo el trabajo.


Total, todo quedó en una falsa alarma porque Rox está en perfectas condiciones.


¿Quién puede entender al mundo cuando la mayoría esta cuerdo? De seguro yo no.

miércoles, septiembre 14, 2011

Sueño

Y luego no te quejes, Marcia, de que no te saluden cuando pases por la calle junto a ellos, cómo podrían reconocerte después de tanto tiempo... bueno, ni tanto.

El otro día, o para ser más específicos, la otra noche seleccionaba la música para el soundtrack de mis sueños. El frío ya se dejaba sentir deliciosamente calador y estaba dispuesta a hacerme bolita en medio de mis frazadas... frazadas, se lee tan bien. Apuesto a que de pronto me sacaron de la cueva de su mente para llevarme a una hermosa cabaña en las montañas, ahí donde Heidi jugaba de niña, y si no lo hicieron, pues muy mal, ¿saben cuánto tiempo llevo sin salir de la cueva hermética en la que me han puesto?, ¿eh?, ¿a caso no piensan en alguien más que ustedes?, ¿qué les cuesta llevarme a una cabaña? ¡Son tan injustos! tan injusto como que el corrector me ponga mal la palabra "bolita" como si estuviera ortográficamente mal puesto envolverse en uno mismo, pero no se preocupen, estoy dispuesta a perdonarlos, porque mi corazón es bueno... eso o sigo igual de loca.

Bueno pues, estábamos con la música. Hay diferentes tipos de frío, y obviamente diferentes playlist y diría que son gustos culposos pero hay que ser en verdad necios si no se aprecia adecuadamente la calidad de los soundtrack de la saga Twilight, porque una cosa son la porquería de películas y otra muy distinta los soundtracks que son, en mi muy poco humilde opinión, muy buenos, entonces los elegí como música de fondo y después seguí con el plan anterior.

Resultados:

Me encontraba en una cueva donde me refugiaba con el Dr. Frankenstein, (y con Dr. Frankenstein se debe entender que con Kenneth Branagh) y nieve en el exterior. Por alguna razón yo quería convertirme en mujer lobo porque él era un hombre lobo, para hacerlo se necesitaba quitarle la piel a un lobo y confeccionar una especie de traje a la medida con esta piel, lo cual Frankesntein no quería hacer pues porque obviamente, se tenía que matar a un lobo.

En medio de un frío imposible un lobo entraba y me atacaba y yo, con las pocas lecciones que he recibido de Rambo y un cuchillo lograba... ¿matarlo? no sabría decirlo con exactitud, pero de algún modo le quitaba la piel (recuerdo con bastante desagrado el proceso) y al final él aceptaba hacerme mi traje de mujer lobo.

Lo miraba coserme con una grave falta de delicadeza, coserme la piel sobre la mía y cuando terminaba se marchaba para regresar como Gilderoy Lockhart mientras yo me debatía entre una especie de saco hecha con piel de lobo.

Yo no sé si mi subconsciente quiere darme algún mensaje con respecto a mis pensamientos mundanos, pero de lo que sí estoy segura es que no descansé nada.

Esa noche dormir fue como perder el tiempo leyendo este post, pero pues lástima, ya lo hicieron.

PD. Tengo nuevo sofá, pasen a estrenarlo.